viernes, 27 de octubre de 2023

EL MOVIMIENTO ESCÉPTICO EN MÉXICO


(Foto de Facebook)

Mario Méndez-Acosta, ingeniero civil (Universidad Nacional Autónoma de México), periodista y presidente fundador de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE)

El escepticismo en México surge de la lectura, durante los años sesenta, por parte de un grupo de amigos, del libro de Martin Gardner, Fads and Fallacies in the Name of Science [Manías y falacias en nombre de la ciencia].

En 1982, trabajando yo para el programa Sabados del Trece de TV, de Jorge Saldaña, en la ciudad de México, se presentó a un personaje de apellido Altamirano, que presentaba a niños que supuestamente leían con los dedos, al estar con los ojos vendados. Se demostró ahí que espiaban a través del vendaje.

Un amigo, Carlos Calderón, mago de escenario e ingeniero, nos comunicó con un ciudadano americano, Ralph McCombe Snader, que, en 1979 había organizado la sección mexicana de CSICOP. A través de ambos trajimos a México a James Randi, quien examinó a los niños en una cámara de Gessel de la Universidad Nacional Autónoma de México (Facultad de Psicología) que nos había facilitado ahí el Dr. en Psicología Serafín Mercado.

Randi desenmascaró al charlatán y publicó un análisis en la revista de esa escuela.

Snader me propuso que yo encabezara la sección mexicana de CSICOP y empecé a viajar a las conferencias de esta organización en EE.UU., donde conocí entre otros, en 1984, a Paul Kurtz.

Kurtz propuso organizar una conferencia internacional en 1989, aceptamos, y decidimos crear una asociación civil que se llamaría Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE). La conferencia se celebró con éxito en 1989.

En la organización participaron además de este servidor, Mauricio Schwarz, Víctor Vázquez, Carlos Calderón, Héctor Chavarría, Héctor Escobar, Rafael Fernández Flores, Luis Ruiz Noguez, Juan Zuckerman y muchos más. La organización publicó revistas de escepticismo en general y de ufología escéptica durante más de diez años.

Héctor Chavarría, Juan Chía, Héctor Escobar, Mario Méndez Acosta, 
Patricia López Zaragoza y Carlos Calderón en reunión de escépticos en 1992.

Mario Méndez Acosta en programa de TV ¿Y usted qué opina? *Ovnis*, 9 de marzo de 1992.

 

Mario Méndez Acosta, Héctor Chavarría, Héctor Escobar, Oscar García y Luis Ruiz Noguez en conferencia sobre ovnis, 1995.

 

DEFENSA DE SUPUESTAS BRUJAS:

EL ESCEPTICISMO EN ACCIÓN


 (Foto de Humanists International)

Leo Igwe, Doctor en Ciencias Religiosas (Universidad de Bayreuth, Alemania) y Licenciado y Máster en Filosofía (Universidad de Calabar, Nigeria), y Director de la organización Advocacy for Alleged Witches (AfAW), cuyo objetivo es acabar con la caza de brujas en África para 2030.

  

El escepticismo suele asociarse a Occidente, no a África ni a los africanos. Los antropólogos, colonialistas y misioneros occidentales presentaron a África al mundo tal y como hoy la conocemos en gran medida. Pero esa introducción era deficiente. Fue defectuosa. La interpretación occidental de la cultura africana es unilateral y estereotipada. Los eruditos occidentales explicaron África en términos religiosos, dogmáticos, mágicos y ocultistas. Presentaban a los africanos como primitivos en pensamiento y perspectiva. Los occidentales han interpretado las culturas africanas de forma que daban la impresión de que la racionalidad científica o escéptica no tenía cabida en el pensamiento y la cultura africanos. Occidentalizaron la perspectiva científica y africanizaron el pensamiento mágico. Esta impresión errónea, o racismo académico, que muchos intelectuales africanos se han resistido a cuestionar, pervive y persiste. La imagen estereotipada de un África mágica se ha convertido en un elemento básico del discurso académico sobre África. Se ha convertido en un "estándar" para la percepción y representación de África, los pensamientos y las culturas africanas. Esta idea equivocada de África se ha convertido en un lastre. Entorpece y socava los esfuerzos por fomentar el escepticismo, disipar las creencias supersticiosas, erradicar los abusos basados en la superstición y realizar cambios positivos y progresistas. La Advocacy for Alleged Witches (La Defensa de Supuestas Brujas) es un esfuerzo por corregir esta impresión errónea y desplegar la racionalidad escéptica para abordar las cuestiones y los problemas que afectan a África y a los africanos.

Este grupo de defensa, fundado en 2020, combate la persecución de brujas y hace campaña para que la caza de brujas pase a la historia en 2030. La creencia en la brujería es un asesino silencioso y un eliminador de africanos. La acusación de brujería es una forma de sentencia de muerte. Las presuntas brujas son atacadas, desterradas o asesinadas. Las presuntas brujas son enterradas vivas, linchadas o estranguladas hasta la muerte en muchas partes de la región. La AfAW se hizo necesaria para rellenar muchas lagunas y aportar eslabones perdidos en la campaña y representación de la caza de brujas en la región. Los antropólogos occidentales tergiversaron y malinterpretaron la brujería y la caza de brujas en África. Crearon la impresión de que la caza de brujas era cultural para los africanos; que la persecución de brujas era útil y cumplía funciones socioeconómicas. Los eruditos occidentales presentaban la brujería en Occidente como un fenómeno salvaje y la brujería en África como algo con valor y beneficio doméstico. Explicaron las acusaciones de brujería y las persecuciones de brujas desde la perspectiva del acusador, no del acusado.

Por cierto, las ONG occidentales impulsan y dominan los esfuerzos “mundiales” para hacer frente a la persecución de brujas en África. La caza de brujas no es un problema en las sociedades occidentales. Por ello, las ONG occidentales han emprendido una campaña sin brillo que disimula el problema. No tratan la cuestión de la persecución de brujas con la urgencia que merece. Por su parte, las ONG y los activistas africanos han sido cómplices. Carecen de la voluntad política y de financiación necesarias para hacer frente a este enfoque falso e ineficaz de la lucha contra la acusación de brujería y la caza de brujas en África. Mientras tanto, para acabar con la caza de brujas es necesario un cambio de paradigma. Debe cambiar la forma en que se percibe y aborda la creencia en la brujería o la caza de brujas.

La AfAW existe para realizar este cambio.  La AfAW es un ejercicio de escepticismo práctico y aplicado. Despliega los cánones de la razón y la compasión contra la caza de brujas. La AfAW se compromete con la educación pública y la ilustración. Cuestiona y debate la brujería y las creencias rituales para disipar conceptos erróneos utilizados con demasiada frecuencia para justificar abusos. La AfAW trata de reorientar y razonar a los creyentes africanos en la brujería para sacarlos de sus ilusiones, engaños y supersticiones. Pone en primer plano al África escéptica, demasiado a menudo olvidada e ignorada. Los abusos relacionados con la brujería y las creencias rituales son omnipresentes en África porque la región carece de una iniciativa sólida para aplicar el pensamiento escéptico y la racionalidad. Para ello, AfAW utiliza la teoría de la información (de la información y la acción) del cambio porque la caza de brujas persiste en la región por falta de información, o información errónea, y por falta de acción, inacción o infracción.

A nivel mundial, falta información sobre la caza de brujas en África. Aunque se ha escrito y publicado mucho sobre la brujería en las sociedades africanas, muchas personas en Europa y América desconocen las furiosas cazas de brujas en muchas partes de la región. La organización Advocacy for Alleged Witches trabaja para llenar este vacío y corregir la tergiversación de las acusaciones de brujería en África. Hacemos campaña para llamar la atención sobre este desequilibrio en la percepción del fenómeno. Pero no basta con una información correcta. No basta con una interpretación equilibrada. Para combatir la persecución de brujas, la información debe convertirse en acción. Las interpretaciones deben traducirse en políticas e intervenciones eficaces, de ahí el aspecto de acción de la teoría de la información.

En cuanto a la acción, Defensa de Presuntas Brujas toma medidas para abordar el problema porque la falta de información adecuada ha provocado inacción o infracciones. La información errónea ha provocado apatía e indiferencia hacia la caza de brujas en África. Muchos organismos internacionales son reacios a actuar; se han negado a tomar medidas o a tratar el tema con la urgencia que merece. Con una información adecuada y equilibrada, las organizaciones internacionales tomarían las medidas oportunas.


Pa Justin, un sobreviviente de la persecución de brujas y linchamiento en su pueblo en Benue.

A nivel local, la Defensa de Presuntas Brujas trabaja para llenar las lagunas de información y actuación. Muchas personas acusan y participan en cazas de brujas debido a la falta de información o a la desinformación. Los acusadores están mal informados sobre la causa de enfermedades, muertes y otras desgracias. Muchas personas persiguen a las brujas porque tienen información incorrecta sobre quién o qué es responsable de sus problemas, porque no están informadas sobre qué hacer y adónde ir, a quién o a qué culpar de sus desgracias. Muchas personas desconocen lo que constituye una razón suficiente y las explicaciones causales de sus problemas. Como parte de los esfuerzos para acabar con la caza de brujas, AfAW pone de relieve la mala y la desinformación sobre las causas de la desgracia, la enfermedad, la muerte, los accidentes, la pobreza y la infertilidad, incluida la desinformación que charlatanes y estafadores, hombres y mujeres de Dios como sacerdotes tradicionales, pastores, mallam y marabouts utilizan para explotar a la pobre gente ignorante. AfAW proporciona conocimientos basados en pruebas, explicaciones e interpretaciones de las desgracias. Informa al público sobre la ley y otros mecanismos existentes para tratar las acusaciones de brujería. AfAW sensibiliza al público y a las instituciones públicas, incluidas escuelas, institutos y universidades. Patrocina programas en los medios de comunicación, emite comunicados de prensa, hace publicaciones en las redes sociales y publica artículos y blogs sobre la caza de brujas en la región.

La AfAW facilita acciones e intervenciones de agencias estatales y no estatales. El estado africano postcolonial es débil, por lo que las agencias estatales tienen poderes y presencia limitados. La AfAW fomenta la sinergia institucional para mejorar la eficiencia y la eficacia. La AfAW hace denuncias ante la policía, los tribunales y las instituciones estatales de derechos humanos. Presiona a estas agencias para que actúen, colaboren y tomen las medidas apropiadas para penalizar las actividades de caza de brujas en la región. La AfAW también interviene para apoyar a las víctimas individuales de la persecución de brujas. Esta intervención se basa en sus necesidades y recursos disponibles. Por ejemplo, en situaciones en las que las víctimas sobrevivieron y no fueron asesinadas, la AfAW trabaja con familiares para llevarlas a un lugar seguro, apoyar su tratamiento médico y facilitar el acceso a la justicia. En situaciones en las que los presuntos fueron asesinados, la AfAW apoya a los familiares de las víctimas y garantiza que los asesinos sean llevados ante la justicia. Como era de esperar, la AfAW obtiene más casos de los que puede manejar y apoyar. Debido a los recursos limitados, no hemos podido intervenir en todos los casos que se nos han informado. Sin embargo, en menos de cuatro años, el grupo de defensa ha registrado una presencia efectiva a través de sus intervenciones en Nigeria y más allá.

Con un enfoque informativo, la AfAW está desplegando el canon de la racionalidad escéptica para salvar vidas, despertar a los africanos de su sueño dogmático y supersticioso y realizar una iluminación africana que habla de un problema y desafío específico.


(Traducción por Deepl.com y Word del artículo en inglés “ADVOCACY FOR ALLEGED WITCHES: SKEPTICISM IN ACTION”, y revisada por Manuel A. Paz y Miño)



 

 


viernes, 6 de octubre de 2023

EL ESCEPTICISMO EN LA ARGENTINA

(Foto de pensar.org)
Alejandro Borgo, es periodista, escritor, director de la revista Pensar, 
representante del Center for Inquiry en Argentina y 
miembro del Committee For Skeptical Inquiry (CSI).


Tal vez el primer argentino que escribió un libro sobre escepticismo fue Eduardo Goligorsky. El libro se llamó Contra la Corriente. Guía de mitos, tabúes y disparates para escépticos, herejes e inconformistas (Granica Edi,1972). En él, Goligorsky se pasea por una gran variedad de temas relacionados con el irracionalismo. Una joya imprescindible.

Allá por 1979, interesado en los fenómenos paranormales, me dirigí al Instituto Argentino de Parapsicología (IAP) para tomar un curso. En ese entonces, había leído un libro que atrajo mi atención: La parapsicología, de Robert Amadou. Si bien no descartaba la posibilidad de la existencia de la telepatía, la clarividencia, la precognición y la psicoquinesis, tenía mis dudas. Luego del curso, empecé a investigar los fenómenos parapsicológicos en el IAP. Conocí a investigadores serios y, junto con Daniel De Cinti (1954-2020), pasamos a formar parte del equipo de investigación del Instituto.

Intentábamos replicar los experimentos «exitosos» que figuraban en las publicaciones que recibíamos: los journals de la Society for Psychical Research, del Reino Unido y de la American Society for Psychical Research de los Estados Unidos. Así, aprendimos estadística y diseño experimental. Con el tiempo, hicimos decenas de investigaciones sin resultado positivo. Éramos estrictos con los controles experimentales y no hallamos evidencia alguna de la existencia de la percepción extrasensorial. Dejé el IAP en 1987, después de 7 años de investigación seria, y me sentí decepcionado, al igual que muchos de mis colegas. Ya nos habíamos convertido en escépticos.

La idea de formar el CAIRP (Centro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia) surgió a fines de 1989 a partir de una conversación telefónica entre Enrique Márquez y un suscriptor argentino del Skeptical Inquirer, publicación oficial del CSICOP (Ahora CSI). Ambos convinieron en convocar a amigos de su entorno que podrían estar interesados en formar un grupo dedicado a desmitificar la pseudociencia. A fines de febrero de 1990 se concretó la primera reunión, a la que me sumé yo, Enrique Carpinetti (Kartis), Naum Kreiman, Rudyard Magaldi, Enrique Peralta (Marduk) y Benjamín Santos Pedrotti.

Fue así que en 1990 un grupo de estudiantes, profesionales e ilusionistas escépticos formamos el CAIRP. Los primeros integrantes fuimos Enrique Márquez, Alejandro Agostinelli, Enrique Pereira de Lucena (1956-2021), Enrique Carpinetti, Aldo Slepetis, Benjamín Santos Pedrotti, Heriberto Janosch, Ellen Popper y yo, junto con otros estudiantes y profesionales que compartían una visión escéptica de lo paranormal.

Muchos investigadores científicos se plegaron a nuestra iniciativa, entre ellos: el Dr. Celso M. Aldao (Universidad de Mar del Plata), el Dr. Fernando Saraví (Universidad de Cuyo) e Iván Tiranti (Río Cuarto, provincia de Córdoba). Luego se sumó más y más gente, curiosa por saber sobre qué trataban las pseudociencias. Entre ellos, Arturo Belda, Francisco Bosch, Orlando Liguori y otros.

En 1991 apareció la primera revista escéptica, que tuve el gusto de dirigir durante seis años: El Ojo Escéptico. Tanto el CAIRP como El Ojo Escéptico tuvieron una enorme repercusión en la Argentina. Empezamos a llevar a cabo una tarea de desmitificación de lo paranormal que nos llevó a la prensa escrita, la radio y la televisión. Durante años fuimos invitados a cientos de programas en los cuales tuvimos la oportunidad de mostrar «la otra cara de la moneda». Muchos de los programas en los que participamos se pueden ver en YouTube. Comenzamos a recibir cartas de docentes, periodistas y otros profesionales, se pusieron en contacto con nosotros pala colaborar con nuestra tarea. Carl Sagan aceptó ser Miembro de Honor del CAIRP. Lo mismo hizo Mario Bunge, quien en 1985 había intentado sin éxito crear una asociación similar a la nuestra. Así, comenzamos a dar cursos, conferencias, talleres en diversas instituciones, incluso en dependencias de la Universidad de Buenos Aires. Y por supuesto, nos pusimos en contacto con el CSICOP, la organización más importante dedicada a la desmitificación de la pseudociencia.

El CAIRP se disolvió en 2001 debido a que los que asumieron un lugar cuando ya no estábamos Márquez, Agostinelli y yo, desvirtuaron la labor del Centro.

Pocos años más tarde me uní al Center for Inquiry (CFI) y comencé a dirigir la revista Pensar, en 2004, en versión impresa. La revista tuvo cientos de suscriptores, pero debido a la crisis económica hubo que suspender su publicación en 2009. Luego retomamos la revista Pensar, pero esta vez online, pensar.org.

En 2005 tuvo lugar la Primera Conferencia Iberoamericana sobre pensamiento crítico, en Buenos Aires, con 21 expositores de varios países: Brasil, Chile, Paraguay, Argentina, Estados Unidos y España.

La tarea de desmitificar la pseudociencia sigue vigente, pero hace falta más gente, sobre todo profesionales, que se comprometan más en la lucha contra el charlatanismo.



 

 


jueves, 5 de octubre de 2023

NEO-SKEPSIS # 16: ESCEPTICISMO EN EL MUNDO (2)

 
(Imagen generada por IA cortesía de Canva.com)

Lima, julio-diciembre, 2023

Contenido

EL ESCEPTICISMO EN LA ARGENTINA
Alejandro Borgo
, periodista, escritor, director de la revista Pensar, representante del Center for Inquiry en Argentina y miembro del Committee for Skeptical Inquiry (CSI).

DEFENSA DE SUPUESTAS BRUJAS: EL ESCEPTICISMO EN ACCIÓN
Leo Igwe, Doctor en Ciencias Religiosas (Universidad de Bayreuth, Alemania) y Licenciado y Máster en Filosofía (Universidad de Calabar, Nigeria), 
y Director de la organización Advocacy for Alleged Witches (AfAW), cuyo objetivo es acabar con la caza de brujas en África para 2030.

EL MOVIMIENTO ESCÉPTICO EN MÉXICO
Mario Méndez-Acosta, ingeniero civil (Universidad Nacional Autónoma de México), periodista y presidente fundador de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE)

Amardeo Sarma, Ingeniero eléctrico por la Universidad Técnica de Darmstadt  
y ex presidente de la Sociedad para la Investigación Científica de las Parasciencias (GWUP) 

BREVE HISTORIA DE SKEPP: EL CÍRCULO DE ESTUDIOS PARA LA EVALUACIÓN CRÍTICA DE LAS PSEUDOCIENCIAS Y DE LO PARANORMAL 
Tim TrachetBach. de Matemáticas, Astronomía y Filosofía en la Vrije Universiteit Brussel, es reportero en la Asociación Flamenca de Radio y Televisión (VRT) y Presidente honorario de SKEPP

Jesús Omar Guevara Rivas (1990-2021), 
Docente, Escuela de Psicología, Universidad Bicentenaria de Aragua, Venezuela 

Ir a NEO-SKEPSIS # 15: ESCEPTICISMO EN EL MUNDO (1)

(Nuevo escepticismo)





miércoles, 13 de septiembre de 2023

PASADO Y PRESENTE DE ARP-SAPC:

LA SOCIEDAD PARA EL AVANCE DEL PENSAMIENTO CRÍTICO


Juan A. Rodríguez
Secretario de ARP-SAPC y director de la revista El Escéptico.
 

A finales de los años setenta, España vivía una ebullición de asuntos tales como la parapsicología, la ufología y las llamadas por entonces «ciencias ocultas», signo de unos nuevos tiempos tras el fin de la dictadura franquista, donde estas actividades no eran bien recibidas por ser contrarias a la fe católica vertebradora del régimen. Eran muchos los aficionados a ellas y casi todo el mundo las consideraba temas serios, dado que ocupaban espacios de máxima audiencia en los medios de comunicación, en especial en las franjas dedicadas a programas de entretenimiento.

No obstante, al menos en el caso de la ufología, un grupo de adeptos comenzó a plantearse la veracidad del asunto, dado que, a pesar del tiempo y los esfuerzos dedicados a cientos de investigaciones, jamás encontraban algo que no tuviera una explicación racional. Incluso vieron lo fácil que era engañar a los crédulos con unos montajes tremendamente burdos. Nació así la Alternativa Racional para la Investigación del Fenómeno Ovni (ARIFO), que duró cerca de un lustro, hasta que vieron que la ufología era poco más que un mito social, y comenzaron a buscar otras áreas de interés, como la telepatía, la telequinesia, el espiritismo o la astrología. También empezaron de manera más intensa los contactos con colectivos y personalidades internacionales, como Paul Kurtz y el CSICOP, la Unión Racionalista francesa y Henri Broch, así como con el filósofo Mario Bunge. Había llegado el momento, allá por 1986-1987, de fundar la Alternativa Racional a las Pseudociencias (ARP).

Con ARP comenzó una labor quizá más seria, con intervenciones más o menos frecuentes en los medios de comunicación y ambientes académicos intentando rebatir y dar explicaciones racionales a cuanto fenómeno mal explicado pretendía hacerse pasar por inexplicable, organizando conferencias y cursos, y editando la publicación pionera del escepticismo español: La Alternativa Racional. Esta era un compendio de textos propios, recortes de prensa y poco más, un fanzine fotocopiado y grapado a mano, con una distribución muy limitada.

Ya en los años noventa se dio un nuevo paso: la crítica a las pseudociencias no era suficiente, sino que era necesario extender el escepticismo científico a muchas más áreas. De ahí surgió la denominación actual: Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC), donde ese ARP ha quedado como recuerdo nostálgico de su anterior nombre, aunque sin un significado concreto. Según reza en sus estatutos, los objetivos son:  impulsar el desarrollo de la ciencia, el pensamiento crítico, la educación científica, el laicismo y el uso de la razón; promover la investigación crítica de las afirmaciones paranormales y pseudocientíficas desde un punto de vista científico y racional, y divulgar la información sobre los resultados de estas investigaciones entre la comunidad científica y el público en general.

Desde entonces, el único cambio significativo ha sido añadir, en 2013, la promoción del laicismo como uno de sus objetivos. Cabe señalar que, al menos en España, el movimiento escéptico no se ha caracterizado nunca por hacer demasiado hincapié en criticar las ideas de tipo religioso —siempre que no se intenten hacer pasar como iguales al conocimiento científico—, quizá porque en una Europa tan secularizada como es la actual la religión ha ido quedando cada vez más restringida al ámbito de las creencias personales y la libertad de conciencia, sin una incidencia social tan profunda como antaño.

Un hito importante en esta andadura fue la salida, en 1998, del primer número de la revista El Escéptico, ya en imprenta y con aspecto más profesional, de la que actualmente se llevan editados 58 números y sigue viva con una tirada que ronda los mil ejemplares, todos ellos disponibles en nuestra web en formato PDF.

Echando un vistazo a la misma, se puede notar cómo ha ido cambiando nuestro foco de atención. En los primeros números se recogían trabajos dedicados por ejemplo a la videncia, los extraterrestres, la criptozoología, la sábana santa o las interpretaciones esotéricas de la Biblia o la Torá. Son casi todos ellos temas que han quedado bastante olvidados, desplazados por todo lo relativo a las pseudociencias asociadas a la salud, algo que hace apenas unas décadas apenas existía, aparte de algún folclórico curandero de pueblo que era utilizado en general tan solo por personas con pocos recursos y escasa cultura. También está ocupando nuestra labor todo lo relacionado con los nuevos movimientos sectarios, las pedagogías pseudocientíficas o las teorías conspirativas (movimientos antivacunas, antiantenas de telefonía, negacionismo del cambio climático…), así como la manipulación de la historia, en especial con motivaciones políticas. Todo ello en colaboración con otros colectivos que han ido surgiendo en los últimos años, como el Círculo Escéptico, la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) o RedUNE (Red de Prevención del Sectarismo y del Abuso de Debilidad).

Aunque entendemos que nuestra labor sigue siendo necesaria, por lo que no cabe entre nuestros planes disolvernos, la divulgación de la ciencia está viviendo una época dorada en España con considerable eco en los medios, aunque sea en páginas un poco escondidas o en horarios difíciles en el caso de la radio y la televisión. Un jalón fundamental en ello ha sido sin duda la pandemia de covid, que ha requerido aclarar muchas dudas y combatir mucha desinformación. También hemos de señalar el cambio de mentalidad que se está dando en el mundo académico y profesional, tradicionalmente al margen de estos asuntos, quizá por minusvalorar su importancia, y que se está traduciendo en iniciativas concretas, como es el observatorio de pseudoterapias y sectas sanitarias de la Organización Médica Colegial o el plan CoNprueba del Gobierno de España.

La pseudociencia, aunque no ha desaparecido, ni mucho menos, va quedando relegada a las redes sociales, donde sigue ganando por goleada: conseguir unos cientos de visitas en nuestro canal de YouTube lo consideramos un éxito, mientras que cualquier gurú consigue que sus disparates sean seguidos por cientos de miles de personas. Y otro aspecto que no terminamos de solucionar es el de la brecha de género en el movimiento escéptico, tradicionalmente copado por varones. En ARP-SAPC, menos de un 20 % de nuestros miembros son mujeres. Sin embargo, las pseudociencias, en especial las asociadas con la salud o el misticismo New Age, son seguidas por mujeres en su inmensa mayoría, si bien sus líderes y manipuladores son mayoritariamente hombres.

Toda la información relativa a ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico se puede consultar en la web www.escepticos.es

LOS PAÍSES BAJOS:

LA FUNDACIÓN SKEPSIS

Jan Willem Nienhuys
Miembro del Consejo de Administración y Secretario de Stichting Skepsis, 
y Director de su revista Skepter
(Foto de Wikipedia)




Skepsis es una organización holandesa creada a finales de 1987. Su primer presidente fue el astrónomo Cornelis de Jager (hasta 1997). Sus principales actividades son la publicación de una revista trimestral, Skepter, y la organización de una conferencia anual. Skepsis también mantiene un sitio web que contiene sobre todo artículos publicados en la revista. 
Skepter llega a unos 2.800 suscriptores en un país con 17 millones de habitantes (es decir, más per cápita que The Skeptical Inquirer).




Skepsis ha intentado que los creyentes en lo paranormal participen en pruebas, y la mejor de ellas fue una prueba de astrología: más de 40 astrólogos experimentados intentaron hacer coincidir los datos de nacimiento de siete personas con extensos archivos con respuestas a muchas preguntas planteadas por los propios astrólogos. La media esperada de coincidencias era de 1 y había una probabilidad de 1 entre 5040 de acertar todo. Nadie acertó todo y la media de aciertos fue de 0,75. El resultado no se distinguía de la situación en la que todos los participantes hubieran utilizado dados.  Nos hubiera gustado hacer más pruebas, y una vez pareció que los homeópatas estaban dispuestos a aceptar el reto, pero luego se retiraron.
Después de que Skepsis dedicara parte de una conferencia internacional (1991) a debatir las afirmaciones astrológicas de Gauquelin, me interesé por este asunto y colaboré en la publicación de un libro sobre una prueba francesa del llamado Efecto Marte y descubrí un sesgo hasta entonces desconocido en los datos de Gauquelin, a saber, el tratamiento selectivo de datos erróneos.
Junto con otro miembro de la junta, Marcel Hulspas, escribí una Enciclopedia Holandesa de la Pseudociencia en 1997, de la que se hicieron cinco ediciones. Ahora está en formato pdf en el sitio web de Skepsis.
El número de lectores de la revista aumentó lentamente hasta llegar a unos 2.800 en 2023. Esto debe verse en la perspectiva de la existencia de la Asociación contra el Curanderismo (unos 1800 miembros, establecida en 1881) que se ocupa principalmente de la pseudociencia médica y el fraude. Junto con esta organización, Skepsis tiene un stand en una "Feria de la Salud" anual.
Skepsis intenta distanciarse de las cuestiones religiosas. Para los holandeses interesados en el ateísmo, existe una asociación separada (creada en 1856) que hoy en día se llama De Vrije Gedachte (que significa El Libre Pensamiento).
Justo antes de que se creara Skepsis, un sondeo de opinión mostró que en los Países Bajos bastantes personas (entre el 30% y el 40%) creían en cosas como la grafología, la clarividencia, la curación paranormal, la radiestesia y la telepatía. La creencia en una veintena de otros temas también era considerable. Recientemente Skepsis encargó una nueva encuesta, y para la mayoría de estos temas la creencia se redujo casi a la mitad. Lo único que parecía haber aumentado es la creencia en entidades "invisibles" como fantasmas, ángeles y extraterrestres.
Un riesgo para organizaciones como Skepsis es que incurran en grandes costes por difamación y/o demandas por calumnias. Esencialmente, esto sólo ha ocurrido una vez con Skepsis: un rico estadounidense demandó a un miembro de la junta de Skepsis por burlarse (en su blog personal) de la invención del rico de un telescopio con lentes negativas para observar antiluces, y luego también al presidente de Skepsis porque sospechaba que el citado presidente era miembro de una conspiración internacional dedicada a suprimir las teorías de ese rico. En realidad, el presidente desconocía por completo a esta persona. Finalmente el caso contra nuestro presidente fue retirado, y el otro caso se resolvió.
Cuando se fundó Skepsis prestamos mucha atención a la parapsicología y a la pseudociencia, por ejemplo al apoyo pseudocientífico al racismo. Hoy en día los artículos de la revista tratan más sobre la mala ciencia. Otro cambio es que hoy en día la mayoría de los autores de la revista son periodistas científicos profesionales y la revista paga honorarios estándar a sus autores. Esto ha mejorado la calidad de la revista. 
En Bélgica, algo más de la mitad de la población habla neerlandés. Esperábamos convertirnos en una organización neerlandesa-belga. Sin embargo, los famosos charlatanes holandeses son desconocidos en Bélgica y viceversa. También los famosos activistas contra la charlatanería y la superstición son desconocidos al otro lado de la frontera.
Lo mismo ocurre al otro lado de la frontera lingüística en Bélgica. Así que los contenidos de la revista holandesa no atraían a los lectores belgas y, al cabo de un tiempo, los escépticos flamencos crearon su propia organización con su propia revista.

(Traducción del inglés de THE NETHERLANDS –  SKEPSIS por Deepl.com y revisada por Manuel A. Paz y Miño)


EN BUSCA DE RELEVANCIA:

HISTORIA Y ACTIVIDADES DE LOS ESCÉPTICOS AUSTRALIANOS

Tim Mendham
Director Ejecutivo, Editor y miembro vitalicio de Australian Skeptics


Hay dos escuelas de escépticos: los investigadores y los activistas. Los primeros se dedican a investigar las creencias pseudocientíficas y paranormales, al igual que hicieron las organizaciones de investigación psíquica del siglo XIX, y mediante la publicación de los resultados esperan promover un mayor pensamiento crítico en la comunidad. Las segundas (como su nombre indica) hacen campaña para contrarrestar a los promotores de peligrosas pseudociencias mediante protestas, legislación y grupos de presión, y esperan minimizar (si no erradicar) su influencia sobre el público.
El movimiento escéptico en Australia abarca ambas escuelas, con una visión primordial de "una sociedad que toma decisiones basándose en la evidencia, la razón y el pensamiento crítico".
Hemos emprendido campañas contra algunos de los temas clave que afectan a los grupos escépticos de todo el mundo -antivacunas, curas de charlatanes, estafas psíquicas-, así como contra algunas de las áreas escépticas clásicas, como los ovnis, los fantasmas y los animales desconocidos (tenemos nuestra propia versión de Bigfoot, conocida como Yowie).
Es importante señalar que, aunque este artículo trata principalmente de las actividades de las organizaciones escépticas formales de Australia, toda esta actividad se basa en individuos, ya sean miembros de comités, organizaciones escépticas o personas preocupadas que trabajan por su cuenta para contrarrestar la desinformación. Todos ellos han contribuido, con o sin la visión general o la participación de Australian Skeptics.



La organización
Australian Skeptics (AS) se fundó en 1980, cuando James Randi, entonces investigador principal del Committee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal (CSICOP, ahora conocido como Committee for Skeptical Inquiry), con sede en Estados Unidos, visitó Australia para investigar la adivinación [detección] del agua [por radiestesia]. Esta investigación fue patrocinada por el empresario australiano Dick Smith.
Para estas pruebas, Dick y otros recaudaron un premio de 50.000 dólares. Desde entonces, esa cantidad ha aumentado hasta los 100.000 dólares y es la base del desafío de los escépticos a cualquiera que afirme tener poderes psíquicos o paranormales para que demuestre su capacidad en condiciones de observación adecuadas.
La visita de Randi despertó un gran interés, sobre todo entre quienes deseaban continuar el impulso creando una organización que investigara las afirmaciones paranormales y pseudocientíficas y actuara como fuente central de información para el público y los medios de comunicación.

James Randi en Australia (1980) experimentando con varilla L usada en la radiestesia.

En consecuencia, se fundó Australian Skeptics en Melbourne, Victoria, y comenzó a publicar una revista trimestral llamada The Skeptic a partir de 1981. Es, por tanto, el segundo grupo escéptico en lengua inglesa más antiguo del mundo, con la segunda revista en ese idioma más antigua. Dick Smith se convirtió en mecenas del grupo y sigue siéndolo en la actualidad.
Pronto se crearon grupos en otros estados y territorios, todos compartiendo los mismos objetivos de promover el escepticismo en Australia, con el grupo de Victoria funcionando en teoría como sede nacional.
La primera Convención Nacional de Escépticos de Australia, ahora conocida como Skepticon, se celebró en Sídney en 1985, y desde entonces se ha celebrado una reunión en alguna ciudad australiana cada año, todo un récord para cualquier organización escéptica. El Skepticon 2023 -el 39º de la serie- se celebrará en Melbourne.
Con los cambios en el comité de Melbourne, en 1986 trasladamos nuestra sede de Melbourne a Sídney como Australian Skeptics Inc (ASI); la producción de la revista The Skeptic se transfirió a ASI en 1987.
ASI se encarga de coordinar varios premios y las convenciones nacionales anuales, el desafío de los 100.000 dólares, así como la revista, un boletín informativo, y es el principal foco de atención para los medios de comunicación y el público (aunque también hay grupos locales activos en estas áreas).
También se han creado varios grupos regionales, muchos de ellos basados en el modelo Skeptics in the Pub de reuniones informales mensuales.
ASI se financia mediante suscripciones a la revista, donaciones y legados.



Medios de comunicación
A lo largo de los años, Australian Skeptics ha desarrollado su actividad en una amplia gama de ámbitos.
La revista cumple ahora 43 años, con cuatro números publicados anualmente. El primer número fue un curioso formato tabloide de 4 páginas; desde entonces, ha aparecido en tamaño A4 y desde 2010 también en formato digital. En ese tiempo, hemos publicado miles de artículos y notas sobre una amplia gama de temas. Los compendios de artículos y notas de los diez primeros años de The Skeptic se publicaron primero en papel y después en formato CD-ROM. Ahora se ha digitalizado todo el catálogo anterior, incluidos los suplementos, y se ha publicado en línea para su descarga gratuita (excepto los cuatro números más recientes); creemos que se trata de una primicia entre las organizaciones escépticas.
Desde junio de 2016 también contamos con un boletín quincenal.
A lo largo de los años, se han publicado varios libros, incluyendo una serie de artículos que refutan afirmaciones creacionistas clave y un libro que muestra cómo se realizaron los trucos de Uri Geller para doblar cucharas.
ASI tiene un sitio web desde 1996 y, con el nombramiento de un responsable de medios sociales, estamos evaluando varias plataformas para llegar al público. 
A lo largo de los años, los escépticos han aparecido con regularidad en los medios de comunicación y han participado en campañas públicas, algunas dirigidas a cuestiones específicas (por ejemplo, un vidente visitante o un antivacunas) y otras de apoyo más general a cuestiones amplias. 
También se ha ejercido una presión significativa sobre políticos y organizaciones, caso por caso.

Premio "La Cuchara Doblada"


Premios, subvenciones y campañas
Desde sus inicios, AS ha apoyado la actividad individual y organizativa con premios y subvenciones.
Actualmente los premios son: Escéptico del Año; un premio a la Promoción de la Razón; y un premio al periodismo escéptico - los dos últimos premios incluyen 2.000 dólares para el ganador o para una organización benéfica o causa de su elección.
Por supuesto, desde 1982 existe el menos deseable premio "La Cuchara Doblada", que se concede al " causante de la pieza más absurda de charlatanería paranormal o pseudocientífica".
En 1995 recibimos un importante legado y con estos fondos creamos la Fundación Australiana de Escépticos para la Ciencia y la Educación (ASSEF) y creamos el puesto remunerado de director ejecutivo. Durante la mayor parte de nuestra existencia hemos concedido subvenciones para diversas actividades de orientación escéptica y científica, como premios a estudiantes de ciencias de enseñanza secundaria, investigación sobre proyectos escépticos y actividades de grupos estatales y locales. Entre ellos figuran asociaciones de profesores de ciencias, museos locales y nacionales, centros de investigación y grupos de activistas.
En el lado más proactivo de la actividad escéptica, la comunidad escéptica, ASI y varios grupos e individuos escépticos han sido muy activos -y han tenido mucho éxito- en una serie de campañas. Algunas de ellas son:
- Una campaña contra la enseñanza del creacionismo en las clases de ciencias que consiguió que las organizaciones creacionistas se retiraran (o fueran retiradas) de dicha actividad de propaganda.
- Un importante estudio sobre la enseñanza de pseudociencia y pseudomedicina en las universidades australianas. Varias universidades retiraron o redujeron su apoyo a este tipo de cursos.
- Un importante estudio sobre la cobertura de la medicina alternativa por parte de los seguros médicos australianos.
- Una campaña mediática contra las pulseras de equilibrio energético de origen pseudocientífico, que acabó con la quiebra del distribuidor local.
- La creación de fondos de defensa legal para varios escépticos tanto en Australia como en el extranjero, como Britt Hermes en su batalla legal en Alemania contra un naturópata estadounidense.
- Una gran campaña contra el principal grupo antivacunas de Australia.

Un proyecto que ha tenido gran repercusión mediática en Australia y en el extranjero ha sido un importante estudio sobre las predicciones psíquicas en Australia: el Gran Proyecto Australiano de Predicciones Psíquicas (véase The Skeptic, diciembre de 2021). Durante doce años, este proyecto evaluó más de 3.000 predicciones realizadas por más de 200 "psíquicos" a lo largo de un periodo de 20 años. Puso de relieve el espantoso historial de tales predicciones y subrayó las falsas afirmaciones de éxito hechas por los autoproclamados psíquicos.
Una de las actividades de divulgación más destacadas de Australian Skeptics es el desafío de 100.000 dólares a quien pueda demostrar una habilidad paranormal o "extraordinaria" en condiciones científicas estrictas. Recibimos aproximadamente una solicitud a la semana de personas con habilidades tan variadas como la telequinesia (una de las más comunes es hacer girar un trozo de papel de aluminio sobre la punta de una aguja), la proyección del pensamiento y la telepatía en general, la quiromancia, el diagnóstico de salud a distancia, la adivinación de los números de la lotería y, por supuesto, la radiestesia (una actividad muy popular en un continente seco como Australia). También ha habido habilidades muy extrañas, como enamorar a alguien, mover las nubes o girar sobre sí mismo.
A lo largo de los años, unos 200 aspirantes se han sometido a una prueba preliminar para demostrar que realmente poseen una habilidad (dicha prueba es el preámbulo de una prueba completa bajo condiciones estrictas). La mayoría eran adivinadores [detectores] de agua o metales. Hasta la fecha, nadie ha superado esta primera fase de la prueba, ya que no se ha demostrado ninguna habilidad concreta.

Nuestro rol
Este perfil bastante extenso de la actividad escéptica en Australia indica que existe una amplia y larga historia de actividad proactiva, reactiva y activista que ha tenido resultados mensurables a través de campañas y un impacto considerable en la difusión de información relevante y fiable. 
Obviamente, nos hemos beneficiado económicamente de una serie de generosos legados que nos han permitido emprender muchas actividades, apoyar a otros grupos y nombrar a un responsable ejecutivo y a un gestor de redes sociales. Pero estos legados se han inspirado en nuestras actividades y en nuestro papel de alto nivel: sin ese activismo nunca habríamos fomentado tal apoyo. 
Cuando Australian Skeptics comenzó su andadura hace más de 40 años, se consideraba una novedad. Al fin y al cabo, los ovnis y las criaturas desconocidas apenas representaban una amenaza seria, por lo que cualquiera que defendiera la verdad debía de ser un puñado de excéntricos detractores y aguafiestas.
Cuando nos damos cuenta de que la desinformación puede desempeñar un papel mucho más pérfido en los males sociales y personales, el papel de grupos como Australian Skeptics se hace más apremiante y se toma mucho más en serio. Los entrevistadores ya no dicen: "¿Pero los escépticos creen en sí mismos?", y aunque sigue existiendo el porcentaje justo de actividad mediática en la que los productores pueden decir "sólo queremos divertirnos con esto" y "¿es el viernes 13 realmente un problema?", hay tantos -si no más- que buscan la opinión y la evaluación de los escépticos sobre amenazas reales que tienen consecuencias reales y a veces trágicas en términos económicos y de salud.

(Traducción del inglés de IN SEARCH OF RELEVANCE: HISTORY AND ACTIVITIES OF THE AUSTRALIAN SKEPTICS por Deepl.com y revisada por Manuel A. Paz y Miño)


Reseña: Mahner, Martin (2022). Naturalismo. La metafísica de la ciencia

(Trad. del alemán de Francisco José Mota Poveda). Pamplona: Laetoli, 236 págs. Por Manuel A. Paz y Miño, director de Neo-Skepsis   Mahner es...