viernes, 27 de octubre de 2023

LA HISTORIA DE LA GWUP:

LA SOCIEDAD PARA LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA DE LAS PARASCIENCIAS


(Foto por Evelin Frerk) 
Amardeo Sarma es Ingeniero eléctrico por la Universidad Técnica de Darmstadt  y ex presidente de la Sociedad para la Investigación Científica de las Parasciencias (GWUP)

El big bang para muchas organizaciones escépticas fue el artículo seminal de Douglas Hofstadter  en Scientific American en febrero de 1982[1], en el que describía al Skeptical Inquirer como David luchando contra Goliat. El CSICOP fue fundado en 1976, por lo que este artículo podría titularse mejor Inflación cósmica después del Big Bang. El artículo fue reimpreso dos meses después en su edición alemana Spektrum der Wissenschaft[2].

El artículo causó sensación en todo el mundo. Las suscripciones al Skeptical Inquirer se dispararon, y entre ellos se encontraban muchos de los futuros fundadores de la Gesellschaft zur wissenschaftlichen Untersuchung von Parawissenschaften [Sociedad para la Investigación Científica de las Parasciencias] o GWUP.

Una vez sentadas las bases, una carta a todos los suscriptores de Skeptical Inquirer en todo el mundo desencadenó el siguiente paso. Me ofrecí a coordinar a otros suscriptores en Alemania y recibí las direcciones de 20 personas. Al final, diez de nosotros nos reunimos en Darmstadt el 7 de febrero de 1987. Cinco eran suscriptores, y me puse en contacto con otros cinco que sabía que estarían interesados, algunos de los cuales ya estaban activos en la lucha contra la pseudociencia.

Una de ellas fue Irmgard Oepen, profesora de medicina, que más tarde se convirtió en la primera presidenta de la GWUP y quizás en la primera mujer en liderar un grupo escéptico grande. También se centró fuertemente en los problemas asociados con las teorías y prácticas pseudomédicas, como la homeopatía y la medicina antroposófica. Esto todavía se consideraba un tema marginal en Estados Unidos con poco impacto.

Muchos de los otros fundadores se ocuparon de temas como el Triángulo de las Bermudas, Uri Geller, Erich von Däniken, la radiestesia o "Rayos de la Tierra" como se le llama en Alemania, o las antiguas pirámides. Todos sentíamos también una fuerte necesidad de una voz racional en Alemania.

Esto llevó a la fundación de la GWUP en octubre del mismo año con nuestra revista Der Skeptiker, ahora llamada Skeptiker. Ya habíamos pasado de 10 a más de 30 miembros. Hoy en día, contamos con más de 2000 miembros y además, más de 2000 suscriptores a nuestra revista Skeptiker.

Dr. Martin Mahner, Director del Centro de Información de la GWUP con ejemplar de la revista Skeptiker 

Los escépticos alemanes recibieron un gran impulso del Asombroso James Randi ya en diciembre de 1986, antes de nuestra primera reunión. En eso, Randi me escribe: "He oído de Mark Plummer, Director Ejecutivo del Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal (CSICOP), que usted está interesado en formar un grupo en Alemania Occidental similar al CSICOP. Deseo animarlos a que lo hagan, y espero que tengan éxito".

James Randi continuó apoyando a la GWUP en muchas ocasiones. Tuvimos nuestro primer gran proyecto conjunto en 1990 sobre radiestesia basado en pruebas anteriores, como en Australia.

Uno de los primeros proyectos importantes fue realizar una prueba de radiestesia. El Ministerio de Investigación alemán había patrocinado anteriormente las pruebas realizadas en la Universidad de Múnich que condujeron al llamado "Informe Varillas de radiestesia"[3]. El informe afirmaba que algunos radiestesistas tenían capacidades extraordinarias y eran capaces de detectar agua con una vara de adivinación.

Probamos a un total de 20 personas que afirmaron ser capaces de detectar agua y otras cosas con su varilla de radiestesia. El increíble Randi nos ayudó con las condiciones de los experimentos basados en su experiencia previa. Ninguno de los evaluados obtuvo una puntuación superior al azar en un entorno aleatorio y doble ciego[4].


(Foto por Leo Burtscher)
Un radiestesista intentando encontrar agua en un cubo 
con su propio péndulo de cebolla 

A principios de la década de 2000, comenzamos a realizar pruebas a las personas anualmente, lo que continuó hasta la epidemia del corona virus. Aquí, probamos muchas afirmaciones psíquicas diferentes, incluida la radiestesia, ofreciendo un premio de 10.000 €. Nadie se desempeñó lo suficientemente bien como para reclamar el premio.

Nuestra organización comenzó pequeña con una habitación en mi casa a través de un pequeño apartamento cerca de una oficina completa con dos empleados.

Desde el principio, hemos sido anfitriones de congresos anuales, comenzando con el primero en Bonn en 1987. Interrumpimos el ciclo cuando organizamos un Congreso Europeo de Escépticos tres veces en Bad Tölz, Rossdorf y Viena y cuando organizamos el Congreso Mundial de Escépticos en Heidelberg (1998) y Berlín (2012). Los congresos cubrieron una amplia gama de temas típicos escépticos, pero también han pasado a temas relacionados con la ciencia y la negación de la ciencia, como en el caso de los transgénicos.

Otra actividad anual única es que evaluamos las predicciones de psíquicos y astrólogos, lo cual ha sido un gran éxito entre los medios de comunicación. Un gran número de periódicos informan sobre esto en diciembre de cada año. Decimos en broma que esta es la única actividad en la que los periodistas tocan a nuestras puertas cada diciembre, y no tenemos que ir a los medios de comunicación. Por supuesto, publicamos un comunicado de prensa al respecto cada año. Un aspecto interesante es que algunas predicciones son básicamente imposibles incluso basadas en el azar, como la predicción de un aterrizaje en Marte por parte de los astronautas teniendo en cuenta que el viaje dura más de un año.

En cuanto a los temas, los problemas médicos han sido un gran foco de atención para la GWUP, lo cual no es extraño teniendo en cuenta que Alemania es donde se inventaron la homeopatía y la antroposofía y todavía tiene un gran número de seguidores. Enfrentarse a la homeopatía también nos ha llevado a uno de nuestros mayores éxitos, en el que hemos conseguido cambiar el rumbo. Hoy en día, incluso la mayoría de los medios de comunicación se han vuelto más críticos. Sin embargo, la antroposofía en la medicina y en las universidades sigue siendo un gran desafío para el futuro.

Además, últimamente han surgido nuevos temas, como los mitos conspirativos y los temas relacionados con la defensa de la ciencia sobre el clima, la energía y la agricultura, incluidos los transgénicos y el glifosato. Incluso tuvimos un número especial de Skeptiker sobre los mitos conspirativos relacionados con el COVID-19.

Comenzamos con 10 en febrero, crecimos a casi 50 al final del primer año, y ahora tenemos más de 2200 miembros y un número similar de suscriptores a nuestra revista que no son miembros. La asistencia a nuestros congresos ha crecido de alrededor de 100 en la primera década a más de 200.

Con la aparición de muchas cuestiones nuevas en las que la ciencia y la pseudociencia entran en conflicto, nos enfrentamos a un reto similar al de muchas otras organizaciones escépticas. ¿Nos ceñimos principalmente a nuestros temas tradicionales o seguimos adelante? Cualquiera que sea el enfoque, los escépticos en Alemania seguirán teniendo mucho trabajo por hacer.






[1] Douglas Hofstadter: Metamagical Themas, febrero de 1982. Sobre dos tipos de indagación: National Enquirer y The Skeptical Inquirer.

[2] Douglas Hofstadter: Trucos matemáticos, abril de 1982. Ciencia y superstición: La batalla entre David y Goliat.

[3] Betz, König, H. L., Betz, H. D.: ¿Rayos de la Tierra? - El Informe de Radiestesia: informe de investigación científica.

[4] King, R., Moll, J, Sarma. R.: Prueba de varilla de radiestesia en Kassel. Skeptiker 1/91. Págs. 4 – 10.

(Traducción por Word del artículo en inglés "HISTORY OF GWUP: THE SOCIETY FOR THE SCIENTIFIC INVESTIGATION OF PSEUDOSCIENCES". Revisión de la traducción por M.A. Paz y Miño)


IR A NEO-SKEPSIS #16: ESCEPTICISMO EN EL MUNDO (II)


EL MOVIMIENTO ESCÉPTICO EN MÉXICO


(Foto de Facebook)

Mario Méndez-Acosta, ingeniero civil (Universidad Nacional Autónoma de México), periodista y presidente fundador de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE)

El escepticismo en México surge de la lectura, durante los años sesenta, por parte de un grupo de amigos, del libro de Martin Gardner, Fads and Fallacies in the Name of Science [Manías y falacias en nombre de la ciencia].

En 1982, trabajando yo para el programa Sabados del Trece de TV, de Jorge Saldaña, en la ciudad de México, se presentó a un personaje de apellido Altamirano, que presentaba a niños que supuestamente leían con los dedos, al estar con los ojos vendados. Se demostró ahí que espiaban a través del vendaje.

Un amigo, Carlos Calderón, mago de escenario e ingeniero, nos comunicó con un ciudadano americano, Ralph McCombe Snader, que, en 1979 había organizado la sección mexicana de CSICOP. A través de ambos trajimos a México a James Randi, quien examinó a los niños en una cámara de Gessel de la Universidad Nacional Autónoma de México (Facultad de Psicología) que nos había facilitado ahí el Dr. en Psicología Serafín Mercado.

Randi desenmascaró al charlatán y publicó un análisis en la revista de esa escuela.

Snader me propuso que yo encabezara la sección mexicana de CSICOP y empecé a viajar a las conferencias de esta organización en EE.UU., donde conocí entre otros, en 1984, a Paul Kurtz.

Kurtz propuso organizar una conferencia internacional en 1989, aceptamos, y decidimos crear una asociación civil que se llamaría Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE). La conferencia se celebró con éxito en 1989.

En la organización participaron además de este servidor, Mauricio Schwarz, Víctor Vázquez, Carlos Calderón, Héctor Chavarría, Héctor Escobar, Rafael Fernández Flores, Luis Ruiz Noguez, Juan Zuckerman y muchos más. La organización publicó revistas de escepticismo en general y de ufología escéptica durante más de diez años.

Héctor Chavarría, Juan Chía, Héctor Escobar, Mario Méndez Acosta, 
Patricia López Zaragoza y Carlos Calderón en reunión de escépticos en 1992.

Mario Méndez Acosta en programa de TV ¿Y usted qué opina? *Ovnis*, 9 de marzo de 1992.

 

Mario Méndez Acosta, Héctor Chavarría, Héctor Escobar, Oscar García y Luis Ruiz Noguez en conferencia sobre ovnis, 1995.

 

DEFENSA DE SUPUESTAS BRUJAS:

EL ESCEPTICISMO EN ACCIÓN


 (Foto de Humanists International)

Leo Igwe, Doctor en Ciencias Religiosas (Universidad de Bayreuth, Alemania) y Licenciado y Máster en Filosofía (Universidad de Calabar, Nigeria), y Director de la organización Advocacy for Alleged Witches (AfAW), cuyo objetivo es acabar con la caza de brujas en África para 2030.

  

El escepticismo suele asociarse a Occidente, no a África ni a los africanos. Los antropólogos, colonialistas y misioneros occidentales presentaron a África al mundo tal y como hoy la conocemos en gran medida. Pero esa introducción era deficiente. Fue defectuosa. La interpretación occidental de la cultura africana es unilateral y estereotipada. Los eruditos occidentales explicaron África en términos religiosos, dogmáticos, mágicos y ocultistas. Presentaban a los africanos como primitivos en pensamiento y perspectiva. Los occidentales han interpretado las culturas africanas de forma que daban la impresión de que la racionalidad científica o escéptica no tenía cabida en el pensamiento y la cultura africanos. Occidentalizaron la perspectiva científica y africanizaron el pensamiento mágico. Esta impresión errónea, o racismo académico, que muchos intelectuales africanos se han resistido a cuestionar, pervive y persiste. La imagen estereotipada de un África mágica se ha convertido en un elemento básico del discurso académico sobre África. Se ha convertido en un "estándar" para la percepción y representación de África, los pensamientos y las culturas africanas. Esta idea equivocada de África se ha convertido en un lastre. Entorpece y socava los esfuerzos por fomentar el escepticismo, disipar las creencias supersticiosas, erradicar los abusos basados en la superstición y realizar cambios positivos y progresistas. La Advocacy for Alleged Witches (La Defensa de Supuestas Brujas) es un esfuerzo por corregir esta impresión errónea y desplegar la racionalidad escéptica para abordar las cuestiones y los problemas que afectan a África y a los africanos.

Este grupo de defensa, fundado en 2020, combate la persecución de brujas y hace campaña para que la caza de brujas pase a la historia en 2030. La creencia en la brujería es un asesino silencioso y un eliminador de africanos. La acusación de brujería es una forma de sentencia de muerte. Las presuntas brujas son atacadas, desterradas o asesinadas. Las presuntas brujas son enterradas vivas, linchadas o estranguladas hasta la muerte en muchas partes de la región. La AfAW se hizo necesaria para rellenar muchas lagunas y aportar eslabones perdidos en la campaña y representación de la caza de brujas en la región. Los antropólogos occidentales tergiversaron y malinterpretaron la brujería y la caza de brujas en África. Crearon la impresión de que la caza de brujas era cultural para los africanos; que la persecución de brujas era útil y cumplía funciones socioeconómicas. Los eruditos occidentales presentaban la brujería en Occidente como un fenómeno salvaje y la brujería en África como algo con valor y beneficio doméstico. Explicaron las acusaciones de brujería y las persecuciones de brujas desde la perspectiva del acusador, no del acusado.

Por cierto, las ONG occidentales impulsan y dominan los esfuerzos “mundiales” para hacer frente a la persecución de brujas en África. La caza de brujas no es un problema en las sociedades occidentales. Por ello, las ONG occidentales han emprendido una campaña sin brillo que disimula el problema. No tratan la cuestión de la persecución de brujas con la urgencia que merece. Por su parte, las ONG y los activistas africanos han sido cómplices. Carecen de la voluntad política y de financiación necesarias para hacer frente a este enfoque falso e ineficaz de la lucha contra la acusación de brujería y la caza de brujas en África. Mientras tanto, para acabar con la caza de brujas es necesario un cambio de paradigma. Debe cambiar la forma en que se percibe y aborda la creencia en la brujería o la caza de brujas.

La AfAW existe para realizar este cambio.  La AfAW es un ejercicio de escepticismo práctico y aplicado. Despliega los cánones de la razón y la compasión contra la caza de brujas. La AfAW se compromete con la educación pública y la ilustración. Cuestiona y debate la brujería y las creencias rituales para disipar conceptos erróneos utilizados con demasiada frecuencia para justificar abusos. La AfAW trata de reorientar y razonar a los creyentes africanos en la brujería para sacarlos de sus ilusiones, engaños y supersticiones. Pone en primer plano al África escéptica, demasiado a menudo olvidada e ignorada. Los abusos relacionados con la brujería y las creencias rituales son omnipresentes en África porque la región carece de una iniciativa sólida para aplicar el pensamiento escéptico y la racionalidad. Para ello, AfAW utiliza la teoría de la información (de la información y la acción) del cambio porque la caza de brujas persiste en la región por falta de información, o información errónea, y por falta de acción, inacción o infracción.

A nivel mundial, falta información sobre la caza de brujas en África. Aunque se ha escrito y publicado mucho sobre la brujería en las sociedades africanas, muchas personas en Europa y América desconocen las furiosas cazas de brujas en muchas partes de la región. La organización Advocacy for Alleged Witches trabaja para llenar este vacío y corregir la tergiversación de las acusaciones de brujería en África. Hacemos campaña para llamar la atención sobre este desequilibrio en la percepción del fenómeno. Pero no basta con una información correcta. No basta con una interpretación equilibrada. Para combatir la persecución de brujas, la información debe convertirse en acción. Las interpretaciones deben traducirse en políticas e intervenciones eficaces, de ahí el aspecto de acción de la teoría de la información.

En cuanto a la acción, Defensa de Presuntas Brujas toma medidas para abordar el problema porque la falta de información adecuada ha provocado inacción o infracciones. La información errónea ha provocado apatía e indiferencia hacia la caza de brujas en África. Muchos organismos internacionales son reacios a actuar; se han negado a tomar medidas o a tratar el tema con la urgencia que merece. Con una información adecuada y equilibrada, las organizaciones internacionales tomarían las medidas oportunas.


Pa Justin, un sobreviviente de la persecución de brujas y linchamiento en su pueblo en Benue.

A nivel local, la Defensa de Presuntas Brujas trabaja para llenar las lagunas de información y actuación. Muchas personas acusan y participan en cazas de brujas debido a la falta de información o a la desinformación. Los acusadores están mal informados sobre la causa de enfermedades, muertes y otras desgracias. Muchas personas persiguen a las brujas porque tienen información incorrecta sobre quién o qué es responsable de sus problemas, porque no están informadas sobre qué hacer y adónde ir, a quién o a qué culpar de sus desgracias. Muchas personas desconocen lo que constituye una razón suficiente y las explicaciones causales de sus problemas. Como parte de los esfuerzos para acabar con la caza de brujas, AfAW pone de relieve la mala y la desinformación sobre las causas de la desgracia, la enfermedad, la muerte, los accidentes, la pobreza y la infertilidad, incluida la desinformación que charlatanes y estafadores, hombres y mujeres de Dios como sacerdotes tradicionales, pastores, mallam y marabouts utilizan para explotar a la pobre gente ignorante. AfAW proporciona conocimientos basados en pruebas, explicaciones e interpretaciones de las desgracias. Informa al público sobre la ley y otros mecanismos existentes para tratar las acusaciones de brujería. AfAW sensibiliza al público y a las instituciones públicas, incluidas escuelas, institutos y universidades. Patrocina programas en los medios de comunicación, emite comunicados de prensa, hace publicaciones en las redes sociales y publica artículos y blogs sobre la caza de brujas en la región.

La AfAW facilita acciones e intervenciones de agencias estatales y no estatales. El estado africano postcolonial es débil, por lo que las agencias estatales tienen poderes y presencia limitados. La AfAW fomenta la sinergia institucional para mejorar la eficiencia y la eficacia. La AfAW hace denuncias ante la policía, los tribunales y las instituciones estatales de derechos humanos. Presiona a estas agencias para que actúen, colaboren y tomen las medidas apropiadas para penalizar las actividades de caza de brujas en la región. La AfAW también interviene para apoyar a las víctimas individuales de la persecución de brujas. Esta intervención se basa en sus necesidades y recursos disponibles. Por ejemplo, en situaciones en las que las víctimas sobrevivieron y no fueron asesinadas, la AfAW trabaja con familiares para llevarlas a un lugar seguro, apoyar su tratamiento médico y facilitar el acceso a la justicia. En situaciones en las que los presuntos fueron asesinados, la AfAW apoya a los familiares de las víctimas y garantiza que los asesinos sean llevados ante la justicia. Como era de esperar, la AfAW obtiene más casos de los que puede manejar y apoyar. Debido a los recursos limitados, no hemos podido intervenir en todos los casos que se nos han informado. Sin embargo, en menos de cuatro años, el grupo de defensa ha registrado una presencia efectiva a través de sus intervenciones en Nigeria y más allá.

Con un enfoque informativo, la AfAW está desplegando el canon de la racionalidad escéptica para salvar vidas, despertar a los africanos de su sueño dogmático y supersticioso y realizar una iluminación africana que habla de un problema y desafío específico.


(Traducción por Deepl.com y Word del artículo en inglés “ADVOCACY FOR ALLEGED WITCHES: SKEPTICISM IN ACTION”, y revisada por Manuel A. Paz y Miño)



 

 


viernes, 6 de octubre de 2023

EL ESCEPTICISMO EN LA ARGENTINA

(Foto de pensar.org)
Alejandro Borgo, es periodista, escritor, director de la revista Pensar, 
representante del Center for Inquiry en Argentina y 
miembro del Committee For Skeptical Inquiry (CSI).


Tal vez el primer argentino que escribió un libro sobre escepticismo fue Eduardo Goligorsky. El libro se llamó Contra la Corriente. Guía de mitos, tabúes y disparates para escépticos, herejes e inconformistas (Granica Edi,1972). En él, Goligorsky se pasea por una gran variedad de temas relacionados con el irracionalismo. Una joya imprescindible.

Allá por 1979, interesado en los fenómenos paranormales, me dirigí al Instituto Argentino de Parapsicología (IAP) para tomar un curso. En ese entonces, había leído un libro que atrajo mi atención: La parapsicología, de Robert Amadou. Si bien no descartaba la posibilidad de la existencia de la telepatía, la clarividencia, la precognición y la psicoquinesis, tenía mis dudas. Luego del curso, empecé a investigar los fenómenos parapsicológicos en el IAP. Conocí a investigadores serios y, junto con Daniel De Cinti (1954-2020), pasamos a formar parte del equipo de investigación del Instituto.

Intentábamos replicar los experimentos «exitosos» que figuraban en las publicaciones que recibíamos: los journals de la Society for Psychical Research, del Reino Unido y de la American Society for Psychical Research de los Estados Unidos. Así, aprendimos estadística y diseño experimental. Con el tiempo, hicimos decenas de investigaciones sin resultado positivo. Éramos estrictos con los controles experimentales y no hallamos evidencia alguna de la existencia de la percepción extrasensorial. Dejé el IAP en 1987, después de 7 años de investigación seria, y me sentí decepcionado, al igual que muchos de mis colegas. Ya nos habíamos convertido en escépticos.

La idea de formar el CAIRP (Centro Argentino para la Investigación y Refutación de la Pseudociencia) surgió a fines de 1989 a partir de una conversación telefónica entre Enrique Márquez y un suscriptor argentino del Skeptical Inquirer, publicación oficial del CSICOP (Ahora CSI). Ambos convinieron en convocar a amigos de su entorno que podrían estar interesados en formar un grupo dedicado a desmitificar la pseudociencia. A fines de febrero de 1990 se concretó la primera reunión, a la que me sumé yo, Enrique Carpinetti (Kartis), Naum Kreiman, Rudyard Magaldi, Enrique Peralta (Marduk) y Benjamín Santos Pedrotti.

Fue así que en 1990 un grupo de estudiantes, profesionales e ilusionistas escépticos formamos el CAIRP. Los primeros integrantes fuimos Enrique Márquez, Alejandro Agostinelli, Enrique Pereira de Lucena (1956-2021), Enrique Carpinetti, Aldo Slepetis, Benjamín Santos Pedrotti, Heriberto Janosch, Ellen Popper y yo, junto con otros estudiantes y profesionales que compartían una visión escéptica de lo paranormal.

Muchos investigadores científicos se plegaron a nuestra iniciativa, entre ellos: el Dr. Celso M. Aldao (Universidad de Mar del Plata), el Dr. Fernando Saraví (Universidad de Cuyo) e Iván Tiranti (Río Cuarto, provincia de Córdoba). Luego se sumó más y más gente, curiosa por saber sobre qué trataban las pseudociencias. Entre ellos, Arturo Belda, Francisco Bosch, Orlando Liguori y otros.

En 1991 apareció la primera revista escéptica, que tuve el gusto de dirigir durante seis años: El Ojo Escéptico. Tanto el CAIRP como El Ojo Escéptico tuvieron una enorme repercusión en la Argentina. Empezamos a llevar a cabo una tarea de desmitificación de lo paranormal que nos llevó a la prensa escrita, la radio y la televisión. Durante años fuimos invitados a cientos de programas en los cuales tuvimos la oportunidad de mostrar «la otra cara de la moneda». Muchos de los programas en los que participamos se pueden ver en YouTube. Comenzamos a recibir cartas de docentes, periodistas y otros profesionales, se pusieron en contacto con nosotros pala colaborar con nuestra tarea. Carl Sagan aceptó ser Miembro de Honor del CAIRP. Lo mismo hizo Mario Bunge, quien en 1985 había intentado sin éxito crear una asociación similar a la nuestra. Así, comenzamos a dar cursos, conferencias, talleres en diversas instituciones, incluso en dependencias de la Universidad de Buenos Aires. Y por supuesto, nos pusimos en contacto con el CSICOP, la organización más importante dedicada a la desmitificación de la pseudociencia.

El CAIRP se disolvió en 2001 debido a que los que asumieron un lugar cuando ya no estábamos Márquez, Agostinelli y yo, desvirtuaron la labor del Centro.

Pocos años más tarde me uní al Center for Inquiry (CFI) y comencé a dirigir la revista Pensar, en 2004, en versión impresa. La revista tuvo cientos de suscriptores, pero debido a la crisis económica hubo que suspender su publicación en 2009. Luego retomamos la revista Pensar, pero esta vez online, pensar.org.

En 2005 tuvo lugar la Primera Conferencia Iberoamericana sobre pensamiento crítico, en Buenos Aires, con 21 expositores de varios países: Brasil, Chile, Paraguay, Argentina, Estados Unidos y España.

La tarea de desmitificar la pseudociencia sigue vigente, pero hace falta más gente, sobre todo profesionales, que se comprometan más en la lucha contra el charlatanismo.



 

 


jueves, 5 de octubre de 2023

NEO-SKEPSIS # 16: ESCEPTICISMO EN EL MUNDO (2)

 
(Imagen generada por IA cortesía de Canva.com)

Lima, julio-diciembre, 2023

Contenido

EL ESCEPTICISMO EN LA ARGENTINA
Alejandro Borgo
, periodista, escritor, director de la revista Pensar, representante del Center for Inquiry en Argentina y miembro del Committee for Skeptical Inquiry (CSI).

DEFENSA DE SUPUESTAS BRUJAS: EL ESCEPTICISMO EN ACCIÓN
Leo Igwe, Doctor en Ciencias Religiosas (Universidad de Bayreuth, Alemania) y Licenciado y Máster en Filosofía (Universidad de Calabar, Nigeria), 
y Director de la organización Advocacy for Alleged Witches (AfAW), cuyo objetivo es acabar con la caza de brujas en África para 2030.

EL MOVIMIENTO ESCÉPTICO EN MÉXICO
Mario Méndez-Acosta, ingeniero civil (Universidad Nacional Autónoma de México), periodista y presidente fundador de la Sociedad Mexicana para la Investigación Escéptica (SOMIE)

Amardeo Sarma, Ingeniero eléctrico por la Universidad Técnica de Darmstadt  
y ex presidente de la Sociedad para la Investigación Científica de las Parasciencias (GWUP) 

BREVE HISTORIA DE SKEPP: EL CÍRCULO DE ESTUDIOS PARA LA EVALUACIÓN CRÍTICA DE LAS PSEUDOCIENCIAS Y DE LO PARANORMAL 
Tim TrachetBach. de Matemáticas, Astronomía y Filosofía en la Vrije Universiteit Brussel, es reportero en la Asociación Flamenca de Radio y Televisión (VRT) y Presidente honorario de SKEPP

Jesús Omar Guevara Rivas (1990-2021), 
Docente, Escuela de Psicología, Universidad Bicentenaria de Aragua, Venezuela 

Ir a NEO-SKEPSIS # 15: ESCEPTICISMO EN EL MUNDO (1)

(Nuevo escepticismo)





miércoles, 13 de septiembre de 2023

PASADO Y PRESENTE DE ARP-SAPC:

LA SOCIEDAD PARA EL AVANCE DEL PENSAMIENTO CRÍTICO


Juan A. Rodríguez
Secretario de ARP-SAPC y director de la revista El Escéptico.
 

A finales de los años setenta, España vivía una ebullición de asuntos tales como la parapsicología, la ufología y las llamadas por entonces «ciencias ocultas», signo de unos nuevos tiempos tras el fin de la dictadura franquista, donde estas actividades no eran bien recibidas por ser contrarias a la fe católica vertebradora del régimen. Eran muchos los aficionados a ellas y casi todo el mundo las consideraba temas serios, dado que ocupaban espacios de máxima audiencia en los medios de comunicación, en especial en las franjas dedicadas a programas de entretenimiento.

No obstante, al menos en el caso de la ufología, un grupo de adeptos comenzó a plantearse la veracidad del asunto, dado que, a pesar del tiempo y los esfuerzos dedicados a cientos de investigaciones, jamás encontraban algo que no tuviera una explicación racional. Incluso vieron lo fácil que era engañar a los crédulos con unos montajes tremendamente burdos. Nació así la Alternativa Racional para la Investigación del Fenómeno Ovni (ARIFO), que duró cerca de un lustro, hasta que vieron que la ufología era poco más que un mito social, y comenzaron a buscar otras áreas de interés, como la telepatía, la telequinesia, el espiritismo o la astrología. También empezaron de manera más intensa los contactos con colectivos y personalidades internacionales, como Paul Kurtz y el CSICOP, la Unión Racionalista francesa y Henri Broch, así como con el filósofo Mario Bunge. Había llegado el momento, allá por 1986-1987, de fundar la Alternativa Racional a las Pseudociencias (ARP).

Con ARP comenzó una labor quizá más seria, con intervenciones más o menos frecuentes en los medios de comunicación y ambientes académicos intentando rebatir y dar explicaciones racionales a cuanto fenómeno mal explicado pretendía hacerse pasar por inexplicable, organizando conferencias y cursos, y editando la publicación pionera del escepticismo español: La Alternativa Racional. Esta era un compendio de textos propios, recortes de prensa y poco más, un fanzine fotocopiado y grapado a mano, con una distribución muy limitada.

Ya en los años noventa se dio un nuevo paso: la crítica a las pseudociencias no era suficiente, sino que era necesario extender el escepticismo científico a muchas más áreas. De ahí surgió la denominación actual: Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC), donde ese ARP ha quedado como recuerdo nostálgico de su anterior nombre, aunque sin un significado concreto. Según reza en sus estatutos, los objetivos son:  impulsar el desarrollo de la ciencia, el pensamiento crítico, la educación científica, el laicismo y el uso de la razón; promover la investigación crítica de las afirmaciones paranormales y pseudocientíficas desde un punto de vista científico y racional, y divulgar la información sobre los resultados de estas investigaciones entre la comunidad científica y el público en general.

Desde entonces, el único cambio significativo ha sido añadir, en 2013, la promoción del laicismo como uno de sus objetivos. Cabe señalar que, al menos en España, el movimiento escéptico no se ha caracterizado nunca por hacer demasiado hincapié en criticar las ideas de tipo religioso —siempre que no se intenten hacer pasar como iguales al conocimiento científico—, quizá porque en una Europa tan secularizada como es la actual la religión ha ido quedando cada vez más restringida al ámbito de las creencias personales y la libertad de conciencia, sin una incidencia social tan profunda como antaño.

Un hito importante en esta andadura fue la salida, en 1998, del primer número de la revista El Escéptico, ya en imprenta y con aspecto más profesional, de la que actualmente se llevan editados 58 números y sigue viva con una tirada que ronda los mil ejemplares, todos ellos disponibles en nuestra web en formato PDF.

Echando un vistazo a la misma, se puede notar cómo ha ido cambiando nuestro foco de atención. En los primeros números se recogían trabajos dedicados por ejemplo a la videncia, los extraterrestres, la criptozoología, la sábana santa o las interpretaciones esotéricas de la Biblia o la Torá. Son casi todos ellos temas que han quedado bastante olvidados, desplazados por todo lo relativo a las pseudociencias asociadas a la salud, algo que hace apenas unas décadas apenas existía, aparte de algún folclórico curandero de pueblo que era utilizado en general tan solo por personas con pocos recursos y escasa cultura. También está ocupando nuestra labor todo lo relacionado con los nuevos movimientos sectarios, las pedagogías pseudocientíficas o las teorías conspirativas (movimientos antivacunas, antiantenas de telefonía, negacionismo del cambio climático…), así como la manipulación de la historia, en especial con motivaciones políticas. Todo ello en colaboración con otros colectivos que han ido surgiendo en los últimos años, como el Círculo Escéptico, la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) o RedUNE (Red de Prevención del Sectarismo y del Abuso de Debilidad).

Aunque entendemos que nuestra labor sigue siendo necesaria, por lo que no cabe entre nuestros planes disolvernos, la divulgación de la ciencia está viviendo una época dorada en España con considerable eco en los medios, aunque sea en páginas un poco escondidas o en horarios difíciles en el caso de la radio y la televisión. Un jalón fundamental en ello ha sido sin duda la pandemia de covid, que ha requerido aclarar muchas dudas y combatir mucha desinformación. También hemos de señalar el cambio de mentalidad que se está dando en el mundo académico y profesional, tradicionalmente al margen de estos asuntos, quizá por minusvalorar su importancia, y que se está traduciendo en iniciativas concretas, como es el observatorio de pseudoterapias y sectas sanitarias de la Organización Médica Colegial o el plan CoNprueba del Gobierno de España.

La pseudociencia, aunque no ha desaparecido, ni mucho menos, va quedando relegada a las redes sociales, donde sigue ganando por goleada: conseguir unos cientos de visitas en nuestro canal de YouTube lo consideramos un éxito, mientras que cualquier gurú consigue que sus disparates sean seguidos por cientos de miles de personas. Y otro aspecto que no terminamos de solucionar es el de la brecha de género en el movimiento escéptico, tradicionalmente copado por varones. En ARP-SAPC, menos de un 20 % de nuestros miembros son mujeres. Sin embargo, las pseudociencias, en especial las asociadas con la salud o el misticismo New Age, son seguidas por mujeres en su inmensa mayoría, si bien sus líderes y manipuladores son mayoritariamente hombres.

Toda la información relativa a ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico se puede consultar en la web www.escepticos.es

LOS PAÍSES BAJOS:

LA FUNDACIÓN SKEPSIS

Jan Willem Nienhuys
Miembro del Consejo de Administración y Secretario de Stichting Skepsis, 
y Director de su revista Skepter
(Foto de Wikipedia)




Skepsis es una organización holandesa creada a finales de 1987. Su primer presidente fue el astrónomo Cornelis de Jager (hasta 1997). Sus principales actividades son la publicación de una revista trimestral, Skepter, y la organización de una conferencia anual. Skepsis también mantiene un sitio web que contiene sobre todo artículos publicados en la revista. 
Skepter llega a unos 2.800 suscriptores en un país con 17 millones de habitantes (es decir, más per cápita que The Skeptical Inquirer).




Skepsis ha intentado que los creyentes en lo paranormal participen en pruebas, y la mejor de ellas fue una prueba de astrología: más de 40 astrólogos experimentados intentaron hacer coincidir los datos de nacimiento de siete personas con extensos archivos con respuestas a muchas preguntas planteadas por los propios astrólogos. La media esperada de coincidencias era de 1 y había una probabilidad de 1 entre 5040 de acertar todo. Nadie acertó todo y la media de aciertos fue de 0,75. El resultado no se distinguía de la situación en la que todos los participantes hubieran utilizado dados.  Nos hubiera gustado hacer más pruebas, y una vez pareció que los homeópatas estaban dispuestos a aceptar el reto, pero luego se retiraron.
Después de que Skepsis dedicara parte de una conferencia internacional (1991) a debatir las afirmaciones astrológicas de Gauquelin, me interesé por este asunto y colaboré en la publicación de un libro sobre una prueba francesa del llamado Efecto Marte y descubrí un sesgo hasta entonces desconocido en los datos de Gauquelin, a saber, el tratamiento selectivo de datos erróneos.
Junto con otro miembro de la junta, Marcel Hulspas, escribí una Enciclopedia Holandesa de la Pseudociencia en 1997, de la que se hicieron cinco ediciones. Ahora está en formato pdf en el sitio web de Skepsis.
El número de lectores de la revista aumentó lentamente hasta llegar a unos 2.800 en 2023. Esto debe verse en la perspectiva de la existencia de la Asociación contra el Curanderismo (unos 1800 miembros, establecida en 1881) que se ocupa principalmente de la pseudociencia médica y el fraude. Junto con esta organización, Skepsis tiene un stand en una "Feria de la Salud" anual.
Skepsis intenta distanciarse de las cuestiones religiosas. Para los holandeses interesados en el ateísmo, existe una asociación separada (creada en 1856) que hoy en día se llama De Vrije Gedachte (que significa El Libre Pensamiento).
Justo antes de que se creara Skepsis, un sondeo de opinión mostró que en los Países Bajos bastantes personas (entre el 30% y el 40%) creían en cosas como la grafología, la clarividencia, la curación paranormal, la radiestesia y la telepatía. La creencia en una veintena de otros temas también era considerable. Recientemente Skepsis encargó una nueva encuesta, y para la mayoría de estos temas la creencia se redujo casi a la mitad. Lo único que parecía haber aumentado es la creencia en entidades "invisibles" como fantasmas, ángeles y extraterrestres.
Un riesgo para organizaciones como Skepsis es que incurran en grandes costes por difamación y/o demandas por calumnias. Esencialmente, esto sólo ha ocurrido una vez con Skepsis: un rico estadounidense demandó a un miembro de la junta de Skepsis por burlarse (en su blog personal) de la invención del rico de un telescopio con lentes negativas para observar antiluces, y luego también al presidente de Skepsis porque sospechaba que el citado presidente era miembro de una conspiración internacional dedicada a suprimir las teorías de ese rico. En realidad, el presidente desconocía por completo a esta persona. Finalmente el caso contra nuestro presidente fue retirado, y el otro caso se resolvió.
Cuando se fundó Skepsis prestamos mucha atención a la parapsicología y a la pseudociencia, por ejemplo al apoyo pseudocientífico al racismo. Hoy en día los artículos de la revista tratan más sobre la mala ciencia. Otro cambio es que hoy en día la mayoría de los autores de la revista son periodistas científicos profesionales y la revista paga honorarios estándar a sus autores. Esto ha mejorado la calidad de la revista. 
En Bélgica, algo más de la mitad de la población habla neerlandés. Esperábamos convertirnos en una organización neerlandesa-belga. Sin embargo, los famosos charlatanes holandeses son desconocidos en Bélgica y viceversa. También los famosos activistas contra la charlatanería y la superstición son desconocidos al otro lado de la frontera.
Lo mismo ocurre al otro lado de la frontera lingüística en Bélgica. Así que los contenidos de la revista holandesa no atraían a los lectores belgas y, al cabo de un tiempo, los escépticos flamencos crearon su propia organización con su propia revista.

(Traducción del inglés de THE NETHERLANDS –  SKEPSIS por Deepl.com y revisada por Manuel A. Paz y Miño)


Reseña: Mahner, Martin (2022). Naturalismo. La metafísica de la ciencia

(Trad. del alemán de Francisco José Mota Poveda). Pamplona: Laetoli, 236 págs. Por Manuel A. Paz y Miño, director de Neo-Skepsis   Mahner es...