Jimena Sofia Andrade Hinostroza, jimena.sofia.andrade@gmail.com
Lesly Lucía Nina Llanos, lesly.nina@unmsm.edu.pe
Christian Diego Quispe Sandoval, christian.quispe4@unmsm.edu.pe
Yamile del Carmen Tirado Verastegui, yamilepj30@gmail.com
Kevin Vásquez Sánchez, kevin.vsanchez7@gmail.com
Actualmente vivimos en la era de la información que está al alcance
de todos gracias al uso masificado del internet. No solo resulta sencillo
encontrar diversa información acerca de temas complejos como la teoría de la
mecánica cuántica de Stephen Hawkins sino también podemos enterarnos de
acontecimientos que suceden al otro lado del mundo.
Esto nos lleva a saturarnos de información y cada vez se nos hace
más difícil diferenciar la información verídica de la engañosa. Se nos presenta
información no solo en redes sociales sino también en periódicos aparentemente
serios donde nos muestras informes científicos que no tienen ningún tipo de
respaldo. Es así como muchas disciplinas se autodenominan ciencia a pesar de no
cumplir con todos los requerimientos del método científico, una de las más
conocidas está dentro de la psicología y es conocida como psicoanálisis.
La estructura general del trabajo está dividida en cuatro partes. La
primera parte resalta los conceptos fundamentales de ciencia, pseudociencia y
el psicoanálisis, la segunda parte contiene los métodos psicoanalíticos entre
ellos la asociación libre, la hipnosis e interpretación de sueños, la
antepenúltima parte es sobre teoría y planteamientos y la última parte
refutaciones del psicoanálisis. Finalmente, las conclusiones son dadas en un
pequeño resumen de la investigación. Sin embargo, este trabajo provee una
contribución a la rama de la educación y es así como el lector podrá distinguir
el carácter científico de un artículo.
La ciencia se puede
definir como un conjunto de conocimientos que se obtienen debido a la
observación, la verificación (mediante la experimentación) y la explicación de
las causas y/o principios acerca de una parte de nuestra realidad, a este tipo
de conocimientos se les conoce como conocimiento científico, el conocimiento
científico además se caracteriza por ser racional. Este conjunto de
conocimientos está sistematizado y se obtienen mediante un método determinado,
en este caso, el método científico, que consiste en un conjunto de pasos que se
hace uso en la investigación científica para observar y descubrir la
objetividad de los hechos.
La ciencia es
importante para nosotros debido a que de ella constituye un medio para la
deducción de principios y leyes generales que rigen la objetividad de los
hechos que se dan en el mundo. Y además por su propiedad predictiva (basándose
en casos particulares anteriores) que ha ayudado al ser humano en la historia.
En resumen, la RAE nos
define a la ciencia como: “Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la
observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se
deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente”
(Diccionario de la Real Academia Española, 2018).
La pseudociencia es una
creencia o práctica que se presenta como un conocimiento científico pero que no
lo es, esto se debe al hecho en el cual la pseudociencia no posee un método
científico que tenga validez, no sea comprobable de manera honesta, y además
que no tenga un estatus científico.
Algunas características que definen a la
pseudociencia son por ejemplo el hecho de invocar entes sobrenaturales para
sustentar sus teorías, estos sustentos carecen de verificación empírica y lo
hacen por tanto irrefutable; otra seria el hecho de su credulidad y
fraudulencia, ya que se ha comprobado que sus seguidores tratan más de defender
a capa y espada su teoría que de verificar si esta explica la realidad de
manera objetiva; justamente al resistirse la pseudociencia a la falsación, es
que esta se suele prestar a diversas interpretaciones para su “validez”.
Sobre la irrefutabilidad de la pseudociencia
Popper menciona lo siguiente: “Una teoría que no es refutable por ningún
sucesos concebible no es científica. La irrefutabilidad no es una virtud de una
teoría (como se cree a menudo), sino un vicio”.
Algunos ejemplos de
pseudociencia que hay son: alquimia, socialismo científico, creacionismo
científico, ovnilogía, psicoanálisis, parapsicología, etc.
El psicoanálisis es principalmente una práctica terapéutica que fue creada por el neurólogo austriaco Sigmund Freud a fines del siglo XIX en la localidad de Viena, además se puede explicar el psicoanálisis como un instrumento de investigación y una teoría psicológica, por lo tanto, se puede decir para expresar mayor exactitud, que el psicoanálisis está conformado por una triada de definiciones que son inseparables entre sí. “Es decir, el psicoanálisis constituye, al mismo tiempo, un instrumento de investigación, una forma de tratamiento de alteraciones emocionales y una teoría psicológica, aspectos que mantiene una relación triangular inseparable” (Santamaria, 2002).
A pesar de esto la
principal directriz que predomina en el psicoanálisis sin duda alguna, consiste
en aquel conjunto de técnicas que esta se caracteriza en poseer para un
tratamiento en base a fines terapéuticos, esto conlleva a afirmar que ha sido
muy importante, inclusive vital en lo que es actualmente la psicoterapia
moderna. El psicoanálisis ha influido a lo largo de la historia en el campo de
la Psicología debido a sus aportes en cuanto a métodos que esta posee, es así,
que el psicoanálisis es considerado la primera fuerza de dicha ciencia.
El psicoanálisis nace
en base a los estudios que realiza Sigmund Freud en Viena, Austria que tenían
como objetivo tratar trastornos tales como la histeria y la neurosis. Antes de
esto, Freud había estudiado y asistido a Jean Charcot, neurólogo francés y
profesor de anatomía patológica, de este último fue quien saco un método muy
peculiar en ese entonces, este método consistía en usar la hipnosis para tratar
a los pacientes que presentaban síntomas de trastornos nerviosos. Cuando Freud
vuelve a Viena, empieza a usar la hipnosis para sus pacientes, al momento de
llegar el paciente a dicho trance Freud los invitaba a hablar libremente sobre
ellos mismos y también acerca de las razones o circunstancias que hayan podido
provocar la ocurrencia de estos síntomas. Al termino de esto, los pacientes
presentaban una notable mejora en su estado, esto se debía a que los síntomas o
bien disminuían o simplemente desaparecían por completo.
Fue así que Sigmund
Freud había descubierto que existía algo que se encontraba, que subyacía debajo
u oculto dentro de la conciencia misma, llego a tal conclusión debido al hecho
que existían ideas y pensamientos que no se manifestaban, estos pensamientos
que inclusive el mismo individuo desconocía. Fue así que Freud descubrió el
inconsciente en sí.
In time, Freud began to see patients with
a variety of symptoms. Given
patients’ uneven capacity for hypnosis, he turned to free association -in which
he merely told the patient to relax and say whatever came to mind, no matter
how embarrassing or trivial. Freud believed that free association produced a
chain of thought leading into the patient’s unconscious, there by retrieving
and releasing painful unconscious memories, often from childhood. Freud called the process psychoanalysis”. [Con el tiempo, Freud
comenzó a ver pacientes con una variedad de síntomas. Dada la capacidad
desigual de hipnosis de los pacientes, recurrió a la asociación libre, en la
que simplemente le dijo al paciente que se relajara y dijera lo que se le
ocurriera, sin importar cuan embarazoso o trivial fuera. Freud creía que la
asociación libre producía una cadena de pensamiento que conducía al
inconsciente del paciente, recuperando y liberando recuerdos dolorosos e
inconscientes, a menudo desde la infancia. Freud llamo al proceso,
psicoanálisis] (Myers, 1992).
En la actualidad, la
influencia que ha tenido el psicoanálisis en las practicas psicoterapéuticas
actuales es de vital y gigantesca importancia, esto se debe al hecho de que
esta fue aquella que la inicio (un claro ejemplo de esto se encuentra en el uso
del diván), estas técnicas suelen ser aplicadas en diversos modelos
psicológicos como la Gestalt, el racional, el emotivo, etc.; además esta
disciplina ha logrado trascender los límites de la medicina (el psicoanálisis
nace en la medicina a diferencia de otros enfoques psicológicos) a diversos
campos heterogéneos como por ejemplo la política, la religión, el arte, la
literatura, etc.
Los antecedentes se retornan
al procedimiento “catártico” hasta llegar al psicoanálisis.
J. Breuer y Freud en su
obra publicada Estudios sobre la histeria
(1895), toman de punto de partida el procedimiento “catártico”, donde
Breuer vislumbro la patogénesis para la curación de una histeria. Según Sigmud
Freud (1903) “El procedimiento catártico tenía como premisa que el paciente
fuera hipnotizable y reposaba en la ampliación del campo de la conciencia
durante la hipnosis” (pag. 2) . Por lo tanto, este método estaba orientado a la
liberación del inconsciente y a la expansión de los niveles de conciencia para
que el medico pudiera llegar a una conclusión que estaba comprendida con la
naturaleza de las enfermedades nerviosas.
Los objetivos de la
terapia están dirigidos a promover el recuerdo y reconocer el suceso traumático
que está vinculado al problema inicial. Este método fue iniciado con la
recuperación de Nancy en tres etapas como menciona
En la primera se utiliza la sugestión, y
después otros procedimientos de ella derivados, para inducir una conducta sana
en el paciente. En la segunda etapa, se renuncia explícitamente a esta
intervención técnica y se comienza a utilizar el hipnotismo, no para que el
paciente olvide sino para que exponga sus pensamientos, para que recuerde. Anna
O., la célebre paciente de Breuer, llamaba a esto la “la cura de hablar”, la
“limpieza de la chimenea”…Finalmente, la tercera etapa vendrá marcada por un
hecho trascendental para la moderna psicoterapia: el abandono del hipnotismo y
la adopción de la Asociación Libre como técnica terapéutica
Freud no solo renunció
a la sugestión como Breuer sino también renuncio a la hipnosis, opto por el uso
del diván para entablar un dialogo entre dos personas. En lugar de hipnotizar a
sus pacientes empezó a estimularlos, a incitarlos al recuerdo. Los pacientes
deben acudir a cualquier tipo de comunicación, sin importar que esta pueda
parecerles vergonzosas o penosas; se busca reunir ideas espontaneas para
encontrar ciertas lagunas de su memoria. Es por eso que se debe decir todo lo
que le pasa por la cabeza sin buscar nada, sin controlar ni cambiar nada.
Caruso
(1963) asegura que: “El psicoanalista debe estar lo mejor analizado posible; si
no, en la medida en que su propio comportamiento le sea opaco, correrá el
peligro de falsear la situación para ambos protagonistas.” (pag. 3) Es por eso que la preparación del médico es
vital para la recuperación del paciente y no le cree otros traumas.
La
Asociación Libre, propia del psicoanálisis, es un instrumento técnico para
descubrir nuevos y sorprendentes hechos, frente a los cuales la teoría del
trauma y la del recuerdo patógeno van cediendo gradualmente su lugar a la
teoría sexual. El conflicto es visualizado en fuerzas instintivas y fuerzas
represoras como la sexualidad infantil y el completo de Edito, el inconsciente
con sus leyes El arte interpretativo, consiste en desenmascarar un contenido
latente de un contenido manifiesto, es decir que gracias al conocimiento que el
analista tenía sobre el paciente este podía ayudarle a sustituir los símbolos
por sus significaciones
En el prefacio de la Interpretación
de los sueños (1900), Freud se refiere al fenómeno onírico como el primer
eslabón de una serie de manifestaciones psíquicas anormales que interesan al
médico por motivos prácticos.
Los
pueblos de la antigüedad clásica, por ejemplo, admitían que los sueños se
hallaban en relación con el mundo de los seres sobrehumanos de su mitología y
traían consigo revelaciones divinas o demoníacas para anunciarle el porvenir.
En los dos estudios que Aristóteles consagra a esta materia, por el contrario,
los sueños aparecen como una cuestión mucho más humana: no son de naturaleza
divina, sino demoníaca, pues la Naturaleza es demoníaca y no divina. Por
decirlo de otro modo, los sueños no corresponden a una revelación sobrenatural,
sino que obedecen a leyes de nuestro espíritu humano, aunque luego este
espíritu esté íntimamente relacionado.
Caruso (1963) nos plantea
algunos enigmas:
a.
Relación del sueño con la vida despierta: Según F. W. Hildebrant (1875) el sueño no puede ser independiente
del mundo real y todas sus creaciones; sino es aquello que ya hemos vivido
antes exterior o interiormente.
b.
El material onírico. La memoria en el sueño: Una de las fuentes de las que el sueño
extrae el material que reproduce es la vida infantil, la infancia del
individuo; en los sueños pueden descubrirse elementos (personas, objetos,
lugares, hechos, etc.) que se corresponden con experiencias vividas en los días
inmediatamente anteriores, lo que Freud denomina “restos diurnos”; en la
selección del material que reproducimos en los sueños no siempre es lo más
importante lo que se tiene en cuenta, como sucede en la vida despierta, sino lo
más indiferente y nimio.
c.
Estímulos y fuentes de los sueños: Freud reconoce la existencia de cuatro tipos
diferentes de fuentes oníricas, diferenciación que ha servido también de base
para clasificar los sueños: los estímulos sensoriales externos (objetivos),
como por ejemplo una intensa luz que llega a nuestros ojos, un ruido a nuestros
oídos o un olor a nuestro olfato; los estímulos sensoriales internos (subjetivos),
en referencia a aquellas sensaciones subjetivas, visuales o auditivas, que
apenas traspasan el umbral de percepción y que en el estado de vigilia nos son
conocidas como caos luminoso del campo visual oscuro, zumbido de oídos, etc.; los
estímulos somáticos internos (orgánicos), fruto de la excitación o
alteración de nuestros órganos internos, que en estado de salud apenas nos dan
noticia de su existencia, pero que durante los estados de excitación o
enfermedad llegan a constituir una fuente de sensaciones, dolorosas en su
mayoría, equivalentes a los estímulos procedentes del exterior; y, finalmente,
las fuentes de estímulo puramente psíquicas, una fuente onírica nada
despreciable que supone que los intereses de la vida despierta (ocupaciones y
preocupaciones cotidianas) pasan al estado de reposo, justificando la presencia
de algunos de los contenidos del sueño.
d.
Teorías oníricas:
- El sueño perdura la actividad
psíquica de la vigilia.
- El reposo se extiende al alma,
pero no consigue aislarla por completo del mundo exterior.
- Los sueños nos protegen contra
la monotonía y la vulgaridad de la existencia, son una especie de vacaciones
psíquicas.
e.
Función del sueño: Freud pensó que el soñar cumple dos
funciones básicas en la vida psíquica: a) proteger el descanso del soñante
convirtiendo el material y los estímulos que potencialmente pudieran perturbar
su reposo en imágenes y contenidos propios del soñar; y b) satisfacer durante
el reposo, aunque sea de forma virtual, aquellos deseos que el soñante no ha
podido satisfacer en el estado de vigilia. La teoría de la realización de
deseos son las necesidades no satisfechas, anhelos frustrados, deseos
contrariados... son cumplidamente compensadas durante el sueño, gracias a una misteriosa
alquimia, en todos sus detalles, aunque, bien es cierto, que de una forma
totalmente virtual.
f.
Estructura del sueño: Freud llega a la conclusión de que en la estructura de los sueños hay
que diferenciar el contenido manifiesto y el contenido latente. En lo que al contenido
manifiesto se refiere, habremos de decir que es aquello que el sueño
desarrolla ante nosotros, lo que recordamos, lo que sometemos a interpretación.
En cuanto al contenido latente -ideas latentes-, diremos que es la
experiencia (deseos, vivencias, recuerdos, etc.) que motiva el sueño y da lugar
al contenido manifiesto. Está formado por restos diurnos, impresiones
corporales, recuerdos de la infancia y residuos transferenciales que dan
sentido al contenido manifiesto.
g.
La elaboración Onírica: El sujeto no
puede soñar explícitamente con todo lo que realmente desea, envidia o ambiciona
sin verse asaltado por un insufrible sentimiento de culpa (represión), en un
alarde maquiavélico de adaptación, enmascara aquellas ideas latentes que son
rechazables desde un punto de vista ético, estético, social o cultural para que
puedan encontrar a través del sueño una vía de expresión y satisfacción, aunque
sólo sea virtual.
El Psicoanalista
Sigmund Freud creía que el comportamiento y la personalidad derivan de la
interacción constante y única de fuerzas psicológicas conflictivas que operan
en tres diferentes niveles de conciencia: el preconsciente, el consciente y el
inconsciente. La teoría psicoanalítica de la mente consciente e inconsciente a
menudo se explica utilizando una metáfora del iceberg: El conocimiento
consciente es la punta del iceberg, mientras que el inconsciente está
representado por el hielo oculto debajo de la superficie del agua.
Freud se basó en gran
medida de sus observaciones y estudios de casos de sus pacientes cuando formuló
su teoría del desarrollo de la personalidad.
3.1.
Estructura de la personalidad
3.1.1.
Los tres niveles de la mente
según Freud
Antes de que podamos
entender la teoría de la personalidad de Freud, debemos primero entender su
punto de vista de cómo está organizada la mente.
Según Freud, la mente
se puede dividir en tres niveles diferentes:
1.
La mente consciente
Incluye todo aquello
de lo que somos conscientes. Este es el aspecto de nuestro proceso mental que
nos permite pensar y hablar de forma racional. A parte de esto, incluye nuestra
memoria, que no siempre es parte de la conciencia, pero se puede recuperar
fácilmente en cualquier momento y se pone en nuestro conocimiento. Freud llamó
a esto el preconsciente.
2.
La mente preconsciente
Es la parte de la
mente que representa la memoria ordinaria. Si bien no somos conscientes de esta
información en cualquier momento dado, podemos recuperarla y tirar de ella en
la conciencia cuando sea necesario.
3.
La mente inconsciente
Es donde guardamos
nuestros sentimientos, pensamientos, impulsos y los recuerdos que se encuentran
fuera de nuestro conocimiento consciente. La mayor parte de los contenidos del
inconsciente, según Freud, son inaceptables o desagradables, como los
sentimientos de dolor, ansiedad o conflicto. Para él, el inconsciente puede
influir en nuestra conducta y experiencia, a pesar de que no somos conscientes
de estas influencias subyacentes.
De este modo, Freud comparó estos tres
niveles de la mente con un iceberg:
·
La punta del iceberg que se
puede ver por encima del agua representa la mente consciente.
·
La parte del iceberg que se
sumerge debajo del agua, pero es aún visible es el preconsciente.
·
El grueso del iceberg está
oculto debajo de la línea de flotación y representa el inconsciente.
3.1.2.
El Ello, el Yo y el Superyó
Cada persona posee
también una cierta cantidad de energía psicológica que forma las tres
estructuras básicas de la personalidad: el ello, el yo y el superyó. Estas tres
estructuras tienen funciones diferentes y actúan en distintos niveles de la
mente.
Según Sigmund Freud,
cada componente añade su propia contribución única a la personalidad y los tres
elementos trabajan juntos para formar comportamientos humanos complejos.
De acuerdo con esta la
teoría, ciertos aspectos de nuestra personalidad son más primitivos y que nos
pueden presionar para actuar sobre nuestros impulsos más básicos. Otras partes
de la personalidad pueden lograr contrarrestar estos impulsos y se esfuerzan
por hacer que se ajusten a las exigencias de la realidad.
Vamos a ver cada una de
estas partes clave de la personalidad, cómo funcionan de forma individual y
cómo interactúan.
·
El Ello
- El Ello es el único componente
de la personalidad que está presente desde el nacimiento.
- Este aspecto de la personalidad
es completamente inconsciente e incluye los comportamientos instintivos y
primitivos.
- Según Freud, el Ello es la
fuente de toda la energía psíquica, por lo que es el componente principal de la
personalidad.
El ello es impulsado
por el principio del placer, que se esfuerza por lograr la satisfacción
inmediata de todos los deseos, deseos y necesidades. Si estas necesidades no se
satisfacen inmediatamente, el resultado es un estado de ansiedad o tensión. Por
ejemplo, un aumento de la sed o el hambre debe producir un intento inmediato de
comer o beber.
·
El Yo
- El Yo es el componente de la
personalidad que se encarga de tratar con la realidad.
- El Yo se desarrolla a partir
del Ello y asegura que los impulsos del Ello puedan expresarse de una manera
aceptable en el mundo real.
- Las funciones del Yo son
utilizadas en el consciente, el preconsciente y el inconsciente de la mente.
El Yo funciona
basándose en el principio de la realidad, que se esfuerza por satisfacer los
deseos del Ello de forma realista y socialmente adecuada.
·
El Superyó
El último componente
de la personalidad descrito por Freud es el Superyó.
- El Superyó es el aspecto de la
personalidad que contiene todos nuestros estándares morales interiorizados e
ideales que adquirimos de ambos padres y de la sociedad; nuestro sentido del
bien y el mal.
-
El Superyó nos proporciona
directrices para hacer juicios.
-
El Superyó comienza a surgir en
torno a los cinco años.
Existen dos partes fundamentales del
Superyó:
- El ideal del Yo, que incluye
las reglas y normas para el buen comportamiento. Incluyen aquellos que son
aprobados por las figuras de autoridad de los padres y otros. Aquí se
encontrarían los sentimientos de orgullo, valor y logro.
- La conciencia, que incluye información acerca de las cosas que son consideradas por los padres y la sociedad. Se trata de comportamientos que a menudo están prohibidos y dan lugar a malas consecuencias, castigos o sentimientos de culpa y remordimientos.
3.2.
Desarrollo psicosexual de Freud
Freud creía que la personalidad se
desarrollaba a través de una serie de etapas en la infancia en las que las
energías o impulsos que buscan el placer de la Identificación se enfocan en
ciertas zonas erógenas. Esta energía psicosexual, o libido, la describió como
la fuerza impulsora detrás de la conducta.
Las etapas o estadios del desarrollo
psicosexual, en la teoría de la personalidad de Sigmund Freud, son:
·
Etapa oral: de 0- 18 meses. El foco del
placer es la boca; chupar, besar y morder. La fijación en esta fase se
relaciona con una personalidad oral receptiva a seguir buscando el placer por
medio de la boca (fumar, el comer de más, etc.). Por el contrario, la
frustración repentina se relaciona con una personalidad oral agresiva: procura
el placer siendo agresivamente verbal y hostil con los demás.
·
Etapa anal: de 18-4 años de edad. El
foco del placer es el ano; retener y expulsar. Un control muy estricto de la
misma se relaciona con personalidad retentiva, mezquina. O por el contrario
personalidad laxa, derrochadora.
·
Etapa fálica: de 4-7 años de edad. El
foco del placer se centra en los genitales. La masturbación a estas edades es
bastante común. Ocurre la identificación con el padre o la madre. En esta etapa
se resuelve el complejo de Edipo. Este complejo estructura la personalidad y
sirve para aceptar las normas sociales por parte del individuo.
·
Etapa de latencia: de 7-12 años. Durante
este período Freud supuso que la pulsión sexual se suprimía al servicio del
aprendizaje para facilitar una integración cultural del sujeto a su entorno.
·
Etapa genital: 12 años en adelante.
Representa la aparición de la pulsión sexual en la adolescencia, dirigida más
específicamente hacia las relaciones sexuales. Se reafirma la identidad sexual
de hombre o la mujer.
Propuestos por Ana
Freud, hija de Sigmund Freud. El Yo o consciente intenta reprimir o adaptar las
manifestaciones del Ello o inconsciente para adaptarse a la realidad en la que
vive el sujeto mediante los siguientes mecanismos:
a) Negación: Se rehúsa aceptar o
reconocer información que le produce angustia.
b) Represión: Es el olvido
motivado por una situación, persona o evento estresante o desagradable. El Yo
expulsa de sí las experiencias ingratas y las “aprisiona” en el inconsciente
impidiendo que se expresen. Puede ser permanente o temporal.
c) Desplazamiento: Desvía los
impulsos agresivos o sexuales hacia un objeto o persona más aceptable o menos
amenazante
d) Aislamiento: Es el proceso por el cual
se divorcian los recuerdos de los sentimientos u emociones en caso sean
negativas.
e) Racionalización: Se genera
inconscientemente una justificación racionalmente válida para justificar los
motivos reales de sus actos.
f) Regresión: Se retrocede a
pautas previas de conducta ante la pérdida de afecto o situaciones estresantes.
g)
Proyección: Disimula los
impulsos amenazantes o deseos inaceptables atribuyéndoselos a otros.
h) Sublimación: El Yo cambia sus
impulsos indeseables dirigiendo la conducta
hacia metas y realizaciones socialmente aceptables.
i) Formación reactiva: Los afectos
se convierten en su opuesto y se resuelve la ambivalencia, actuando de forma
contraria a los factores que la originaron.
También encontramos mecanismos de defensa permanentes que pasan a formar el carácter de la persona:
Ciertas actitudes corporales,
como la rigidez y la tiesura, o ciertas maneras peculiares de ser, cómo una
sonrisa estereotipada, un comportamiento burlón, irónico y arrogante, son residuos
de antiguos procesos defensivos, originariamente muy vigorosos en su lucha contra
los instintos o afectos correspondientes, pero que desligados más tarde de esa situación
primitiva, se han transformado en rasgos permanentes de carácter
Freud tomó este término a partir
de la tragedia griega: Edipo Rey, de Sófocles, El niño vive una compleja serie
de emociones y sentimientos infantiles donde se caracteriza intenso amor hacia
su madre y un odio – según Freud deseo de matar- hacia su padre. “Deseos de
eliminar al padre y de suplantarlo tomando como esposa a la madre”.
El psicoanálisis en su
momento fue un influyente fuerza psicológica, incluso ahora se siguen manejando
estereotipos del psicoanálisis pero que la gente cree que es propia de la
psicología verbigracia el diván que es clásico en la cultura pop. Entonces a
diferencia de otras corrientes psicológicas esta es una pseudociencia y
abordaremos las razones; para empezar cumplió la fórmula de toda pseudociencia:
fue un éxito, una gran influencia cultural hasta en la misma carrera de
Psicología, es un programa de enseñanza incluso en el Perú tiene cabida en los
medios.
El psicoanálisis
clásico fue una teoría hermética, no aceptaba críticas. Freud intentaba darle
el estatuto de ciencia; sin embargo no presentaba una verificación, es decir
carecía de una experimentación que comprueben dichos resultados, pues como lo
define Lucas Lavado:
“El psicoanálisis de
Freud es, ante todo, una terapéutica [sic].Se utiliza la conversación con el
sujeto para reanimar por medio del análisis de los sueños, de los síntomas, de
las asociaciones libres, del interrogatorio ametralladora, sus emociones de la
infancia y librarlo de sus trastornos” (Manrique Enriquez, 2003, pág. 171).
El método del
psicoanálisis es la terapia, y estas terapias incluso pueden llevar años;
entonces aquí se cuestiona, ¿no es acaso lo mismo que hablar con un amigo? ¿O
con alguien de confianza? ¿Será que el psicoanálisis recrea lo mismo que
sientes al desahogar tus problemas contándoselo a alguien? salvo que a diferencia
de tu amigo, el psicoterapeuta tratará de hondar en tus recuerdos infantiles
atribuyéndole una falsa causa, acomodando la teoría psicosexual para tratar tus
trastornos pues para él este tiene valor de investigación. Este método es
llamado “Talking cure” que es propia de la psicología de segunda persona.
Algunos autores tales
como Elizabeth Lotfus hablan de la
“manipulación de la memoria”, otros como Jacques Van Rillaer hablan de la
escasa base empírica o científica de los complejos freudianos tales como el de
pulsión de muerte, envidia del pene, complejo de Edipo y del complejo de
castración (Rillaer, 1985).Sin embargo este trabajo está enfocado en la crítica
epistemológica, abarcando las nociones del psicoanálisis según Bunge, Popper y
Lakatos, exponiendo sus argumentos y la demarcación de lo que es una ciencia y
una pseudociencia.
Una pseudociencia
abarca conocimientos que se toman por científicos pero dichos conocimientos
carecen de una verificación rigurosa y experimental. En apariencia las pseudociencias
no parecen ir más allá de una suerte de supersticiones que solo buscan
influenciar. Pero esta tiene repercusiones sociales y políticas, pues se toman
como un conocimiento científico verdadero y a través del desarrollo de la
sociedad: desde la generación espontánea o las políticas imperialistas que
según ellos avalados por la ciencia, existía una superioridad racial. (Lakatos,
1989).
4.1.
Críticas según los
epistemólogos
Nos presenta una tabla
entre ciencia y tecnología.
Como hemos analizado, el psicoanálisis
carece muchas características de las ciencias. Además señala Bunge que el
psicoanálisis no comparte un fondo común a otros campos vecinos, como
naturalmente lo hacen otras ciencias (Lavado, 2008).
El austriaco es uno de los más críticos al
psicoanálisis, pues él difería del círculo de Viena y por cosas irónicas de la
vida Freud pertenecía a aquel círculo. Sus propuestas quizá iconoclastas pues
crítica la tendencia dogmática del inductivismo lógico, su teoría popperiana
planteaba que todo conocimiento avanza en base de refutaciones, que una teoría
no es científica hasta que esta se someta al criterio de falsación es decir ,
buscar una refutación de la teoría misma y si esta persiste a este criterio,
persistir denota sostenerse a pesar de sus refutaciones, se aceptará pero
provisionalmente .Sin embargo el psicoanálisis no cumple con dicho criterio,
debido a su naturaleza dogmática no es
posible falsearla y tampoco quieren falsearla debido a que el psicoanálisis
clásico es inmutable. Por lo tanto carece de lo que podemos llamar una ciencia,
era infalseable por lo tanto podría
acomodar la evidencia a sus hipótesis sin sustento empírico. Y es lo que ha
pasado con el psicoanálisis y sus posteriores exponentes, los más representativos:
Jung y Adler.
Lakatos renueva las teorías de Popper, al cual
llama Falsacionismo Moderado. Propone los métodos de investigación que se
componen en un núcleo y un cinturón protector, el cual son hipótesis auxiliares
que buscan sostener la teoría. Existen dos periodos llamados progresivos y
regresivos; el primero predice y explica fenómenos lo que permite el avance
científico y el segundo es un estancamiento. En el caso del psicoanálisis no ha
podido predecir exitosamente muchos fenómenos relacionados al inconsciente, y
este genera un estancamiento pues el cinturón no permite la falsación de la
teoría es decir del núcleo duro. Y constantemente va rectificar los fenómenos
para acomodarlos a las hipótesis ya que no ha podido predecir exitosamente.
4.2.
El psicoanálisis y la
efectividad de sus terapias
Otra crítica que se
puede indagar es sobre el éxito de las terapias psicoanalíticas. Hans J
Eysenck, es un ideal candidato. En su libro Decadencia y caída del Imperio
Freudiano él propone rechazar la efectividad de las terapias que aclamaba Freud
sobre las mismas:
“Lo más frecuente es
que acudan al psiquiatra cuando se encuentran en un punto particularmente bajo
del ciclo, y mientras es posible que sus esfuerzos terapéuticos mejoren su
estado, también lo es que lo que suceda es que el paciente se encuentre en el
punto de una mejoría que hubiera ocurrido de todos modos, es decir, que
iniciara la subida en el punto del altibajo. Esto se conoce a veces con el
nombre de fenómeno «Hola-Adiós»; el terapeuta dice hola cuando el paciente
acude a él con su problema, y dice adiós
Cuando ha mejorado;
pretender que la mejoría es debida a los esfuerzos del terapeuta es un típico
argumento post hoc ergopropter hoc, que carece de significación lógica.
¡Porque. El hecho B siga al hecho A no puede argüirse que A ha sido la causa de
B! Necesitaríamos una razón más fuerte que esta para demostrar la eficacia de
un método de terapia”.
En síntesis el
psicoanálisis clásico carecía de un grupo de control y un grupo experimental,
todo se reducida a especulaciones y una subjetividad por parte del terapeuta.
No existe un control adecuado ni una predicción futura efectiva. Como dijimos
anteriormente el psicoanálisis es una psicología en segunda persona, estas
psicología dejan de lado la medida es decir la posibilidad de establecer leyes
cuantitativas, lo que podría suponer una pérdida en el plano metodología y
epistemología. (Manrique Enriquez, 2003).
Eysenck en sus notas finales,
menciona una frase polémica sobre Freud:
“Fue sin duda un genio; no de la ciencia,
sino de la propaganda, no de la prueba rigurosa, sino de la persuasión, no de
los esquemas y experimentos sino del arte literario”
·
El psicoanálisis
nace principalmente como una práctica orientada a la medicina y se convierte
después en una práctica terapéutica que ha influido mucho en campos de diversos
conocimientos, en especial el de la Psicología, del cual obtuvo su primera gran
influencia.
· Los métodos psicoanalíticos son técnicas derivadas de otros métodos de investigación como el método catártico de Breuer, para transformarse en el método de asociación libre que se centra en la teoría del trauma y la del recuerdo patógeno; además se centra en que el inconsciente es revelado a través de los sueños.
· Los mecanismos de defensa se caracterizan por el deseo de alejarse del sufrimiento que provocan las propias emociones, disminuir la culpa hasta llegar a convertirse en parte de la personalidad. Se cree actuar por voluntad propia cuando en realidad el inconsciente siempre domina.
· Las terapias psicoanalíticas no han mostrado efectividad debido a que el paciente presenta altibajos pues se logra una mejoría aparente y cuando termina la terapia este decae. Se genera una dependencia y es conocida como “hola, adiós”.
· Se puede observar el grado de importancia que le da Freud a la sexualidad en toda su teoría haciendo hincapié en la etapa infantil.
· Se muestra al Ello o inconsciente como la parte fundamental de su estudio. El Yo y el Superyó pasan a segundo plano al ser reguladores de los impulsos inconscientes pero son igualmente importantes en el equilibrio psicológico del sujeto, la ausencia de estos no permitiría al sujeto vivir en sociedad.
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*Investigación hecha por los autores, estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, para el curso Introducción a la Ciencia, Área de Humanidades, Ciencias Jurídicas y Sociales, 2019.


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