sábado, 10 de octubre de 2026

Pseudociencia: Psicoanálisis*

 


Jimena Sofia Andrade Hinostroza, jimena.sofia.andrade@gmail.com

Lesly Lucía Nina Llanos, lesly.nina@unmsm.edu.pe 

Christian Diego Quispe Sandoval, christian.quispe4@unmsm.edu.pe

Yamile del Carmen Tirado Verastegui, yamilepj30@gmail.com 

Kevin Vásquez Sánchez, kevin.vsanchez7@gmail.com


INTRODUCCIÓN

Actualmente vivimos en la era de la información que está al alcance de todos gracias al uso masificado del internet. No solo resulta sencillo encontrar diversa información acerca de temas complejos como la teoría de la mecánica cuántica de Stephen Hawkins sino también podemos enterarnos de acontecimientos que suceden al otro lado del mundo.

Esto nos lleva a saturarnos de información y cada vez se nos hace más difícil diferenciar la información verídica de la engañosa. Se nos presenta información no solo en redes sociales sino también en periódicos aparentemente serios donde nos muestras informes científicos que no tienen ningún tipo de respaldo. Es así como muchas disciplinas se autodenominan ciencia a pesar de no cumplir con todos los requerimientos del método científico, una de las más conocidas está dentro de la psicología y es conocida como psicoanálisis.

La estructura general del trabajo está dividida en cuatro partes. La primera parte resalta los conceptos fundamentales de ciencia, pseudociencia y el psicoanálisis, la segunda parte contiene los métodos psicoanalíticos entre ellos la asociación libre, la hipnosis e interpretación de sueños, la antepenúltima parte es sobre teoría y planteamientos y la última parte refutaciones del psicoanálisis. Finalmente, las conclusiones son dadas en un pequeño resumen de la investigación. Sin embargo, este trabajo provee una contribución a la rama de la educación y es así como el lector podrá distinguir el carácter científico de un artículo.


1.     Conceptos Fundamentales


1.1.       Ciencia y Pseudociencia


1.1.1.    Ciencia

La ciencia se puede definir como un conjunto de conocimientos que se obtienen debido a la observación, la verificación (mediante la experimentación) y la explicación de las causas y/o principios acerca de una parte de nuestra realidad, a este tipo de conocimientos se les conoce como conocimiento científico, el conocimiento científico además se caracteriza por ser racional. Este conjunto de conocimientos está sistematizado y se obtienen mediante un método determinado, en este caso, el método científico, que consiste en un conjunto de pasos que se hace uso en la investigación científica para observar y descubrir la objetividad de los hechos.

La ciencia es importante para nosotros debido a que de ella constituye un medio para la deducción de principios y leyes generales que rigen la objetividad de los hechos que se dan en el mundo. Y además por su propiedad predictiva (basándose en casos particulares anteriores) que ha ayudado al ser humano en la historia.

En resumen, la RAE nos define a la ciencia como: “Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente” (Diccionario de la Real Academia Española, 2018).

1.1.2.    Pseudociencia

La pseudociencia es una creencia o práctica que se presenta como un conocimiento científico pero que no lo es, esto se debe al hecho en el cual la pseudociencia no posee un método científico que tenga validez, no sea comprobable de manera honesta, y además que no tenga un estatus científico.

 Algunas características que definen a la pseudociencia son por ejemplo el hecho de invocar entes sobrenaturales para sustentar sus teorías, estos sustentos carecen de verificación empírica y lo hacen por tanto irrefutable; otra seria el hecho de su credulidad y fraudulencia, ya que se ha comprobado que sus seguidores tratan más de defender a capa y espada su teoría que de verificar si esta explica la realidad de manera objetiva; justamente al resistirse la pseudociencia a la falsación, es que esta se suele prestar a diversas interpretaciones para su “validez”.

 Sobre la irrefutabilidad de la pseudociencia Popper menciona lo siguiente: “Una teoría que no es refutable por ningún sucesos concebible no es científica. La irrefutabilidad no es una virtud de una teoría (como se cree a menudo), sino un vicio”.

Algunos ejemplos de pseudociencia que hay son: alquimia, socialismo científico, creacionismo científico, ovnilogía, psicoanálisis, parapsicología, etc.

1.2.       Psicoanálisis

El psicoanálisis es principalmente una práctica terapéutica que fue creada por el neurólogo austriaco Sigmund Freud a fines del siglo XIX en la localidad de Viena, además se puede explicar el psicoanálisis como un instrumento de investigación y una teoría psicológica, por lo tanto, se puede decir para expresar mayor exactitud, que el psicoanálisis está conformado por una triada de definiciones que son inseparables entre sí. “Es decir, el psicoanálisis constituye, al mismo tiempo, un instrumento de investigación, una forma de tratamiento de alteraciones emocionales y una teoría psicológica, aspectos que mantiene una relación triangular inseparable” (Santamaria, 2002).

A pesar de esto la principal directriz que predomina en el psicoanálisis sin duda alguna, consiste en aquel conjunto de técnicas que esta se caracteriza en poseer para un tratamiento en base a fines terapéuticos, esto conlleva a afirmar que ha sido muy importante, inclusive vital en lo que es actualmente la psicoterapia moderna. El psicoanálisis ha influido a lo largo de la historia en el campo de la Psicología debido a sus aportes en cuanto a métodos que esta posee, es así, que el psicoanálisis es considerado la primera fuerza de dicha ciencia.

El psicoanálisis nace en base a los estudios que realiza Sigmund Freud en Viena, Austria que tenían como objetivo tratar trastornos tales como la histeria y la neurosis. Antes de esto, Freud había estudiado y asistido a Jean Charcot, neurólogo francés y profesor de anatomía patológica, de este último fue quien saco un método muy peculiar en ese entonces, este método consistía en usar la hipnosis para tratar a los pacientes que presentaban síntomas de trastornos nerviosos. Cuando Freud vuelve a Viena, empieza a usar la hipnosis para sus pacientes, al momento de llegar el paciente a dicho trance Freud los invitaba a hablar libremente sobre ellos mismos y también acerca de las razones o circunstancias que hayan podido provocar la ocurrencia de estos síntomas. Al termino de esto, los pacientes presentaban una notable mejora en su estado, esto se debía a que los síntomas o bien disminuían o simplemente desaparecían por completo.

Fue así que Sigmund Freud había descubierto que existía algo que se encontraba, que subyacía debajo u oculto dentro de la conciencia misma, llego a tal conclusión debido al hecho que existían ideas y pensamientos que no se manifestaban, estos pensamientos que inclusive el mismo individuo desconocía. Fue así que Freud descubrió el inconsciente en sí.

In time, Freud began to see patients with a variety of symptoms. Given patients’ uneven capacity for hypnosis, he turned to free association -in which he merely told the patient to relax and say whatever came to mind, no matter how embarrassing or trivial. Freud believed that free association produced a chain of thought leading into the patient’s unconscious, there by retrieving and releasing painful unconscious memories, often from childhood. Freud called the process psychoanalysis”. [Con el tiempo, Freud comenzó a ver pacientes con una variedad de síntomas. Dada la capacidad desigual de hipnosis de los pacientes, recurrió a la asociación libre, en la que simplemente le dijo al paciente que se relajara y dijera lo que se le ocurriera, sin importar cuan embarazoso o trivial fuera. Freud creía que la asociación libre producía una cadena de pensamiento que conducía al inconsciente del paciente, recuperando y liberando recuerdos dolorosos e inconscientes, a menudo desde la infancia. Freud llamo al proceso, psicoanálisis] (Myers, 1992).

En la actualidad, la influencia que ha tenido el psicoanálisis en las practicas psicoterapéuticas actuales es de vital y gigantesca importancia, esto se debe al hecho de que esta fue aquella que la inicio (un claro ejemplo de esto se encuentra en el uso del diván), estas técnicas suelen ser aplicadas en diversos modelos psicológicos como la Gestalt, el racional, el emotivo, etc.; además esta disciplina ha logrado trascender los límites de la medicina (el psicoanálisis nace en la medicina a diferencia de otros enfoques psicológicos) a diversos campos heterogéneos como por ejemplo la política, la religión, el arte, la literatura, etc.

2.     Métodos Psicoanalíticos

Los antecedentes se retornan al procedimiento “catártico” hasta llegar al psicoanálisis.

2.1.     Método catártico

J. Breuer y Freud en su obra publicada Estudios sobre la histeria (1895), toman de punto de partida el procedimiento “catártico”, donde Breuer vislumbro la patogénesis para la curación de una histeria. Según Sigmud Freud (1903) “El procedimiento catártico tenía como premisa que el paciente fuera hipnotizable y reposaba en la ampliación del campo de la conciencia durante la hipnosis” (pag. 2) . Por lo tanto, este método estaba orientado a la liberación del inconsciente y a la expansión de los niveles de conciencia para que el medico pudiera llegar a una conclusión que estaba comprendida con la naturaleza de las enfermedades nerviosas.

Los objetivos de la terapia están dirigidos a promover el recuerdo y reconocer el suceso traumático que está vinculado al problema inicial. Este método fue iniciado con la recuperación de Nancy en tres etapas como menciona  (Iturbide Luquin, 2016):

En la primera se utiliza la sugestión, y después otros procedimientos de ella derivados, para inducir una conducta sana en el paciente. En la segunda etapa, se renuncia explícitamente a esta intervención técnica y se comienza a utilizar el hipnotismo, no para que el paciente olvide sino para que exponga sus pensamientos, para que recuerde. Anna O., la célebre paciente de Breuer, llamaba a esto la “la cura de hablar”, la “limpieza de la chimenea”…Finalmente, la tercera etapa vendrá marcada por un hecho trascendental para la moderna psicoterapia: el abandono del hipnotismo y la adopción de la Asociación Libre como técnica terapéutica (pág. 8).

2.2.     Asociación libre

Freud no solo renunció a la sugestión como Breuer sino también renuncio a la hipnosis, opto por el uso del diván para entablar un dialogo entre dos personas. En lugar de hipnotizar a sus pacientes empezó a estimularlos, a incitarlos al recuerdo. Los pacientes deben acudir a cualquier tipo de comunicación, sin importar que esta pueda parecerles vergonzosas o penosas; se busca reunir ideas espontaneas para encontrar ciertas lagunas de su memoria. Es por eso que se debe decir todo lo que le pasa por la cabeza sin buscar nada, sin controlar ni cambiar nada.

Caruso (1963) asegura que: “El psicoanalista debe estar lo mejor analizado posible; si no, en la medida en que su propio comportamiento le sea opaco, correrá el peligro de falsear la situación para ambos protagonistas.” (pag. 3)  Es por eso que la preparación del médico es vital para la recuperación del paciente y no le cree otros traumas.

La Asociación Libre, propia del psicoanálisis, es un instrumento técnico para descubrir nuevos y sorprendentes hechos, frente a los cuales la teoría del trauma y la del recuerdo patógeno van cediendo gradualmente su lugar a la teoría sexual. El conflicto es visualizado en fuerzas instintivas y fuerzas represoras como la sexualidad infantil y el completo de Edito, el inconsciente con sus leyes El arte interpretativo, consiste en desenmascarar un contenido latente de un contenido manifiesto, es decir que gracias al conocimiento que el analista tenía sobre el paciente este podía ayudarle a sustituir los símbolos por sus significaciones (Iturbide Luquin, 2016, pág. 46), Por lo tanto, se busca un tipo de lazo social que surge de manera espontánea en todas las relaciones humanas usándolo de manera en que su conciencia pueda ser más fácil ya que en un ambiente hostil el paciente puede reprimir sus ideas y obstaculizar las ideas.

 

2.3.     Interpretación de sueños

En el prefacio de la Interpretación de los sueños (1900), Freud se refiere al fenómeno onírico como el primer eslabón de una serie de manifestaciones psíquicas anormales que interesan al médico por motivos prácticos.

Los pueblos de la antigüedad clásica, por ejemplo, admitían que los sueños se hallaban en relación con el mundo de los seres sobrehumanos de su mitología y traían consigo revelaciones divinas o demoníacas para anunciarle el porvenir. En los dos estudios que Aristóteles consagra a esta materia, por el contrario, los sueños aparecen como una cuestión mucho más humana: no son de naturaleza divina, sino demoníaca, pues la Naturaleza es demoníaca y no divina. Por decirlo de otro modo, los sueños no corresponden a una revelación sobrenatural, sino que obedecen a leyes de nuestro espíritu humano, aunque luego este espíritu esté íntimamente relacionado.

Caruso (1963) nos plantea algunos enigmas:

a.     Relación del sueño con la vida despierta: Según F. W. Hildebrant (1875) el sueño no puede ser independiente del mundo real y todas sus creaciones; sino es aquello que ya hemos vivido antes exterior o interiormente.

b.     El material onírico. La memoria en el sueño: Una de las fuentes de las que el sueño extrae el material que reproduce es la vida infantil, la infancia del individuo; en los sueños pueden descubrirse elementos (personas, objetos, lugares, hechos, etc.) que se corresponden con experiencias vividas en los días inmediatamente anteriores, lo que Freud denomina “restos diurnos”; en la selección del material que reproducimos en los sueños no siempre es lo más importante lo que se tiene en cuenta, como sucede en la vida despierta, sino lo más indiferente y nimio.

c.     Estímulos y fuentes de los sueños: Freud reconoce la existencia de cuatro tipos diferentes de fuentes oníricas, diferenciación que ha servido también de base para clasificar los sueños: los estímulos sensoriales externos (objetivos), como por ejemplo una intensa luz que llega a nuestros ojos, un ruido a nuestros oídos o un olor a nuestro olfato; los estímulos sensoriales internos (subjetivos), en referencia a aquellas sensaciones subjetivas, visuales o auditivas, que apenas traspasan el umbral de percepción y que en el estado de vigilia nos son conocidas como caos luminoso del campo visual oscuro, zumbido de oídos, etc.; los estímulos somáticos internos (orgánicos), fruto de la excitación o alteración de nuestros órganos internos, que en estado de salud apenas nos dan noticia de su existencia, pero que durante los estados de excitación o enfermedad llegan a constituir una fuente de sensaciones, dolorosas en su mayoría, equivalentes a los estímulos procedentes del exterior; y, finalmente, las fuentes de estímulo puramente psíquicas, una fuente onírica nada despreciable que supone que los intereses de la vida despierta (ocupaciones y preocupaciones cotidianas) pasan al estado de reposo, justificando la presencia de algunos de los contenidos del sueño.

d.     Teorías oníricas:

-    El sueño perdura la actividad psíquica de la vigilia.

-    El reposo se extiende al alma, pero no consigue aislarla por completo del mundo exterior.

-    Los sueños nos protegen contra la monotonía y la vulgaridad de la existencia, son una especie de vacaciones psíquicas.

e.     Función del sueño: Freud pensó que el soñar cumple dos funciones básicas en la vida psíquica: a) proteger el descanso del soñante convirtiendo el material y los estímulos que potencialmente pudieran perturbar su reposo en imágenes y contenidos propios del soñar; y b) satisfacer durante el reposo, aunque sea de forma virtual, aquellos deseos que el soñante no ha podido satisfacer en el estado de vigilia. La teoría de la realización de deseos son las necesidades no satisfechas, anhelos frustrados, deseos contrariados... son cumplidamente compensadas durante el sueño, gracias a una misteriosa alquimia, en todos sus detalles, aunque, bien es cierto, que de una forma totalmente virtual.

f.      Estructura del sueño: Freud llega a la conclusión de que en la estructura de los sueños hay que diferenciar el contenido manifiesto y el contenido latente. En lo que al contenido manifiesto se refiere, habremos de decir que es aquello que el sueño desarrolla ante nosotros, lo que recordamos, lo que sometemos a interpretación. En cuanto al contenido latente -ideas latentes-, diremos que es la experiencia (deseos, vivencias, recuerdos, etc.) que motiva el sueño y da lugar al contenido manifiesto. Está formado por restos diurnos, impresiones corporales, recuerdos de la infancia y residuos transferenciales que dan sentido al contenido manifiesto.

 

g.     La elaboración Onírica: El sujeto no puede soñar explícitamente con todo lo que realmente desea, envidia o ambiciona sin verse asaltado por un insufrible sentimiento de culpa (represión), en un alarde maquiavélico de adaptación, enmascara aquellas ideas latentes que son rechazables desde un punto de vista ético, estético, social o cultural para que puedan encontrar a través del sueño una vía de expresión y satisfacción, aunque sólo sea virtual.

3.     Teorías y Planteamientos

El Psicoanalista Sigmund Freud creía que el comportamiento y la personalidad derivan de la interacción constante y única de fuerzas psicológicas conflictivas que operan en tres diferentes niveles de conciencia: el preconsciente, el consciente y el inconsciente. La teoría psicoanalítica de la mente consciente e inconsciente a menudo se explica utilizando una metáfora del iceberg: El conocimiento consciente es la punta del iceberg, mientras que el inconsciente está representado por el hielo oculto debajo de la superficie del agua.

Freud se basó en gran medida de sus observaciones y estudios de casos de sus pacientes cuando formuló su teoría del desarrollo de la personalidad.

 

3.1.     Estructura de la personalidad


3.1.1.    Los tres niveles de la mente según Freud

Antes de que podamos entender la teoría de la personalidad de Freud, debemos primero entender su punto de vista de cómo está organizada la mente.

Según Freud, la mente se puede dividir en tres niveles diferentes:

1.     La mente consciente

Incluye todo aquello de lo que somos conscientes. Este es el aspecto de nuestro proceso mental que nos permite pensar y hablar de forma racional. A parte de esto, incluye nuestra memoria, que no siempre es parte de la conciencia, pero se puede recuperar fácilmente en cualquier momento y se pone en nuestro conocimiento. Freud llamó a esto el preconsciente.

2.     La mente preconsciente

Es la parte de la mente que representa la memoria ordinaria. Si bien no somos conscientes de esta información en cualquier momento dado, podemos recuperarla y tirar de ella en la conciencia cuando sea necesario.

3.     La mente inconsciente

Es donde guardamos nuestros sentimientos, pensamientos, impulsos y los recuerdos que se encuentran fuera de nuestro conocimiento consciente. La mayor parte de los contenidos del inconsciente, según Freud, son inaceptables o desagradables, como los sentimientos de dolor, ansiedad o conflicto. Para él, el inconsciente puede influir en nuestra conducta y experiencia, a pesar de que no somos conscientes de estas influencias subyacentes.

De este modo, Freud comparó estos tres niveles de la mente con un iceberg:

·       La punta del iceberg que se puede ver por encima del agua representa la mente consciente.

·       La parte del iceberg que se sumerge debajo del agua, pero es aún visible es el preconsciente.

·       El grueso del iceberg está oculto debajo de la línea de flotación y representa el inconsciente.

3.1.2.    El Ello, el Yo y el Superyó

Cada persona posee también una cierta cantidad de energía psicológica que forma las tres estructuras básicas de la personalidad: el ello, el yo y el superyó. Estas tres estructuras tienen funciones diferentes y actúan en distintos niveles de la mente.

Según Sigmund Freud, cada componente añade su propia contribución única a la personalidad y los tres elementos trabajan juntos para formar comportamientos humanos complejos.

De acuerdo con esta la teoría, ciertos aspectos de nuestra personalidad son más primitivos y que nos pueden presionar para actuar sobre nuestros impulsos más básicos. Otras partes de la personalidad pueden lograr contrarrestar estos impulsos y se esfuerzan por hacer que se ajusten a las exigencias de la realidad.

Vamos a ver cada una de estas partes clave de la personalidad, cómo funcionan de forma individual y cómo interactúan.

·       El Ello

-   El Ello es el único componente de la personalidad que está presente desde el nacimiento.

-   Este aspecto de la personalidad es completamente inconsciente e incluye los comportamientos instintivos y primitivos.

-   Según Freud, el Ello es la fuente de toda la energía psíquica, por lo que es el componente principal de la personalidad.

El ello es impulsado por el principio del placer, que se esfuerza por lograr la satisfacción inmediata de todos los deseos, deseos y necesidades. Si estas necesidades no se satisfacen inmediatamente, el resultado es un estado de ansiedad o tensión. Por ejemplo, un aumento de la sed o el hambre debe producir un intento inmediato de comer o beber.

·       El Yo

-  El Yo es el componente de la personalidad que se encarga de tratar con la realidad.

-    El Yo se desarrolla a partir del Ello y asegura que los impulsos del Ello puedan expresarse de una manera aceptable en el mundo real.

-   Las funciones del Yo son utilizadas en el consciente, el preconsciente y el inconsciente de la mente.

El Yo funciona basándose en el principio de la realidad, que se esfuerza por satisfacer los deseos del Ello de forma realista y socialmente adecuada.

·       El Superyó

El último componente de la personalidad descrito por Freud es el Superyó.

-   El Superyó es el aspecto de la personalidad que contiene todos nuestros estándares morales interiorizados e ideales que adquirimos de ambos padres y de la sociedad; nuestro sentido del bien y el mal.

-       El Superyó nos proporciona directrices para hacer juicios.

-       El Superyó comienza a surgir en torno a los cinco años.

Existen dos partes fundamentales del Superyó:

-     El ideal del Yo, que incluye las reglas y normas para el buen comportamiento. Incluyen aquellos que son aprobados por las figuras de autoridad de los padres y otros. Aquí se encontrarían los sentimientos de orgullo, valor y logro.

-  La conciencia, que incluye información acerca de las cosas que son consideradas por los padres y la sociedad. Se trata de comportamientos que a menudo están prohibidos y dan lugar a malas consecuencias, castigos o sentimientos de culpa y remordimientos.                                              

3.2.     Desarrollo psicosexual de Freud

Freud creía que la personalidad se desarrollaba a través de una serie de etapas en la infancia en las que las energías o impulsos que buscan el placer de la Identificación se enfocan en ciertas zonas erógenas. Esta energía psicosexual, o libido, la describió como la fuerza impulsora detrás de la conducta.

Las etapas o estadios del desarrollo psicosexual, en la teoría de la personalidad de Sigmund Freud, son:

·       Etapa oral: de 0- 18 meses. El foco del placer es la boca; chupar, besar y morder. La fijación en esta fase se relaciona con una personalidad oral receptiva a seguir buscando el placer por medio de la boca (fumar, el comer de más, etc.). Por el contrario, la frustración repentina se relaciona con una personalidad oral agresiva: procura el placer siendo agresivamente verbal y hostil con los demás.

·       Etapa anal: de 18-4 años de edad. El foco del placer es el ano; retener y expulsar. Un control muy estricto de la misma se relaciona con personalidad retentiva, mezquina. O por el contrario personalidad laxa, derrochadora.

·       Etapa fálica: de 4-7 años de edad. El foco del placer se centra en los genitales. La masturbación a estas edades es bastante común. Ocurre la identificación con el padre o la madre. En esta etapa se resuelve el complejo de Edipo. Este complejo estructura la personalidad y sirve para aceptar las normas sociales por parte del individuo.

·       Etapa de latencia: de 7-12 años. Durante este período Freud supuso que la pulsión sexual se suprimía al servicio del aprendizaje para facilitar una integración cultural del sujeto a su entorno.

·       Etapa genital: 12 años en adelante. Representa la aparición de la pulsión sexual en la adolescencia, dirigida más específicamente hacia las relaciones sexuales. Se reafirma la identidad sexual de hombre o la mujer.

3.3.     Mecanismo de defensa

Propuestos por Ana Freud, hija de Sigmund Freud. El Yo o consciente intenta reprimir o adaptar las manifestaciones del Ello o inconsciente para adaptarse a la realidad en la que vive el sujeto mediante los siguientes mecanismos:

a)   Negación: Se rehúsa aceptar o reconocer información que le produce angustia.

b)  Represión: Es el olvido motivado por una situación, persona o evento estresante o desagradable. El Yo expulsa de sí las experiencias ingratas y las “aprisiona” en el inconsciente impidiendo que se expresen. Puede ser permanente o temporal.

c)  Desplazamiento: Desvía los impulsos agresivos o sexuales hacia un objeto o persona más aceptable o menos amenazante

d)  Aislamiento: Es el proceso por el cual se divorcian los recuerdos de los sentimientos u emociones en caso sean negativas.

e)  Racionalización: Se genera inconscientemente una justificación racionalmente válida para justificar los motivos reales de sus actos.

f)   Regresión: Se retrocede a pautas previas de conducta ante la pérdida de afecto o situaciones estresantes.

g)    Proyección: Disimula los impulsos amenazantes o deseos inaceptables atribuyéndoselos a otros.

h)   Sublimación: El Yo cambia sus impulsos indeseables dirigiendo la conducta  hacia metas y realizaciones socialmente aceptables.

i)   Formación reactiva: Los afectos se convierten en su opuesto y se resuelve la ambivalencia, actuando de forma contraria a los factores que la originaron.

También encontramos mecanismos de defensa permanentes que pasan a formar el carácter de la persona:

Ciertas actitudes corporales, como la rigidez y la tiesura, o ciertas maneras peculiares de ser, cómo una sonrisa estereotipada, un comportamiento burlón, irónico y arrogante, son residuos de antiguos procesos defensivos, originariamente muy vigorosos en su lucha contra los instintos o afectos correspondientes, pero que desligados más tarde de esa situación primitiva, se han transformado en rasgos permanentes de carácter (Freud, 2006).              

3.4.     Complejo de Edipo

Freud tomó este término a partir de la tragedia griega: Edipo Rey, de Sófocles, El niño vive una compleja serie de emociones y sentimientos infantiles donde se caracteriza intenso amor hacia su madre y un odio – según Freud deseo de matar- hacia su padre. “Deseos de eliminar al padre y de suplantarlo tomando como esposa a la madre”.

4.     Refutación

El psicoanálisis en su momento fue un influyente fuerza psicológica, incluso ahora se siguen manejando estereotipos del psicoanálisis pero que la gente cree que es propia de la psicología verbigracia el diván que es clásico en la cultura pop. Entonces a diferencia de otras corrientes psicológicas esta es una pseudociencia y abordaremos las razones; para empezar cumplió la fórmula de toda pseudociencia: fue un éxito, una gran influencia cultural hasta en la misma carrera de Psicología, es un programa de enseñanza incluso en el Perú tiene cabida en los medios.

El psicoanálisis clásico fue una teoría hermética, no aceptaba críticas. Freud intentaba darle el estatuto de ciencia; sin embargo no presentaba una verificación, es decir carecía de una experimentación que comprueben dichos resultados, pues como lo define Lucas Lavado:

“El psicoanálisis de Freud es, ante todo, una terapéutica [sic].Se utiliza la conversación con el sujeto para reanimar por medio del análisis de los sueños, de los síntomas, de las asociaciones libres, del interrogatorio ametralladora, sus emociones de la infancia y librarlo de sus trastornos” (Manrique Enriquez, 2003, pág. 171).

El método del psicoanálisis es la terapia, y estas terapias incluso pueden llevar años; entonces aquí se cuestiona, ¿no es acaso lo mismo que hablar con un amigo? ¿O con alguien de confianza? ¿Será que el psicoanálisis recrea lo mismo que sientes al desahogar tus problemas contándoselo a alguien? salvo que a diferencia de tu amigo, el psicoterapeuta tratará de hondar en tus recuerdos infantiles atribuyéndole una falsa causa, acomodando la teoría psicosexual para tratar tus trastornos pues para él este tiene valor de investigación. Este método es llamado “Talking cure” que es propia de la psicología de segunda persona.

Algunos autores tales como Elizabeth Lotfus  hablan de la “manipulación de la memoria”, otros como Jacques Van Rillaer hablan de la escasa base empírica o científica de los complejos freudianos tales como el de pulsión de muerte, envidia del pene, complejo de Edipo y del complejo de castración (Rillaer, 1985).Sin embargo este trabajo está enfocado en la crítica epistemológica, abarcando las nociones del psicoanálisis según Bunge, Popper y Lakatos, exponiendo sus argumentos y la demarcación de lo que es una ciencia y una pseudociencia.

Una pseudociencia abarca conocimientos que se toman por científicos pero dichos conocimientos carecen de una verificación rigurosa y experimental. En apariencia las pseudociencias no parecen ir más allá de una suerte de supersticiones que solo buscan influenciar. Pero esta tiene repercusiones sociales y políticas, pues se toman como un conocimiento científico verdadero y a través del desarrollo de la sociedad: desde la generación espontánea o las políticas imperialistas que según ellos avalados por la ciencia, existía una superioridad racial. (Lakatos, 1989).

4.1.        Críticas según los epistemólogos


4.1.1.    Mario Bunge

Nos presenta una tabla entre ciencia y tecnología.

Como hemos analizado, el psicoanálisis carece muchas características de las ciencias. Además señala Bunge que el psicoanálisis no comparte un fondo común a otros campos vecinos, como naturalmente lo hacen otras ciencias (Lavado, 2008).

4.1.2.    Karl Popper

El austriaco es uno de los más críticos al psicoanálisis, pues él difería del círculo de Viena y por cosas irónicas de la vida Freud pertenecía a aquel círculo. Sus propuestas quizá iconoclastas pues crítica la tendencia dogmática del inductivismo lógico, su teoría popperiana planteaba que todo conocimiento avanza en base de refutaciones, que una teoría no es científica hasta que esta se someta al criterio de falsación es decir , buscar una refutación de la teoría misma y si esta persiste a este criterio, persistir denota sostenerse a pesar de sus refutaciones, se aceptará pero provisionalmente .Sin embargo el psicoanálisis no cumple con dicho criterio, debido a su naturaleza dogmática  no es posible falsearla y tampoco quieren falsearla debido a que el psicoanálisis clásico es inmutable. Por lo tanto carece de lo que podemos llamar una ciencia, era  infalseable por lo tanto podría acomodar la evidencia a sus hipótesis sin sustento empírico. Y es lo que ha pasado con el psicoanálisis y sus posteriores exponentes, los más representativos: Jung y Adler.

4.1.3.    Irme Lakatos

 Lakatos renueva las teorías de Popper, al cual llama Falsacionismo Moderado. Propone los métodos de investigación que se componen en un núcleo y un cinturón protector, el cual son hipótesis auxiliares que buscan sostener la teoría. Existen dos periodos llamados progresivos y regresivos; el primero predice y explica fenómenos lo que permite el avance científico y el segundo es un estancamiento. En el caso del psicoanálisis no ha podido predecir exitosamente muchos fenómenos relacionados al inconsciente, y este genera un estancamiento pues el cinturón no permite la falsación de la teoría es decir del núcleo duro. Y constantemente va rectificar los fenómenos para acomodarlos a las hipótesis ya que no ha podido predecir exitosamente.

4.2.        El psicoanálisis y la efectividad de sus terapias

Otra crítica que se puede indagar es sobre el éxito de las terapias psicoanalíticas. Hans J Eysenck, es un ideal candidato. En su libro Decadencia y caída del Imperio Freudiano él propone rechazar la efectividad de las terapias que aclamaba Freud sobre las mismas:

“Lo más frecuente es que acudan al psiquiatra cuando se encuentran en un punto particularmente bajo del ciclo, y mientras es posible que sus esfuerzos terapéuticos mejoren su estado, también lo es que lo que suceda es que el paciente se encuentre en el punto de una mejoría que hubiera ocurrido de todos modos, es decir, que iniciara la subida en el punto del altibajo. Esto se conoce a veces con el nombre de fenómeno «Hola-Adiós»; el terapeuta dice hola cuando el paciente acude a él con su problema, y dice adiós

Cuando ha mejorado; pretender que la mejoría es debida a los esfuerzos del terapeuta es un típico argumento post hoc ergopropter hoc, que carece de significación lógica. ¡Porque. El hecho B siga al hecho A no puede argüirse que A ha sido la causa de B! Necesitaríamos una razón más fuerte que esta para demostrar la eficacia de un método de terapia”. (Eysenck, 1985, pág. 21)

En síntesis el psicoanálisis clásico carecía de un grupo de control y un grupo experimental, todo se reducida a especulaciones y una subjetividad por parte del terapeuta. No existe un control adecuado ni una predicción futura efectiva. Como dijimos anteriormente el psicoanálisis es una psicología en segunda persona, estas psicología dejan de lado la medida es decir la posibilidad de establecer leyes cuantitativas, lo que podría suponer una pérdida en el plano metodología y epistemología. (Manrique Enriquez, 2003).

Eysenck en sus notas finales, menciona una frase polémica sobre Freud:

“Fue sin duda un genio; no de la ciencia, sino de la propaganda, no de la prueba rigurosa, sino de la persuasión, no de los esquemas y experimentos sino del arte literario” (Eysenck, 1985).

 

CONCLUSIONES

·       El psicoanálisis nace principalmente como una práctica orientada a la medicina y se convierte después en una práctica terapéutica que ha influido mucho en campos de diversos conocimientos, en especial el de la Psicología, del cual obtuvo su primera gran influencia.

·       Los métodos psicoanalíticos son técnicas derivadas de otros métodos de investigación como el método catártico de Breuer, para transformarse en el método de asociación libre que se centra en la teoría del trauma y la del recuerdo patógeno; además se centra en que el inconsciente es revelado a través de los sueños. 

·        Los mecanismos de defensa se caracterizan por el deseo de alejarse del sufrimiento que provocan las propias emociones, disminuir la culpa hasta llegar a convertirse en parte de la personalidad. Se cree actuar por voluntad propia cuando en realidad el inconsciente siempre domina.

·       Las terapias psicoanalíticas no han mostrado efectividad debido a que el paciente presenta altibajos pues se logra una mejoría aparente y cuando termina la terapia este decae. Se genera una dependencia y es conocida como “hola, adiós”.

·       Se puede observar el grado de importancia que le da Freud a la sexualidad en toda su teoría haciendo hincapié en la etapa infantil.

·       Se muestra al Ello o inconsciente como la parte fundamental de su estudio. El Yo y el Superyó pasan a segundo plano al ser reguladores de los impulsos inconscientes pero son igualmente importantes en el equilibrio psicológico del sujeto, la ausencia de estos no permitiría al sujeto vivir en sociedad.

  

 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

LIBROS

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Freud, A. (2006). El yo y los mecanismos de defensa. Buenos Aires: Paidos.

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*Investigación hecha por los autores, estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, para el curso Introducción a la Ciencia, Área de Humanidades, Ciencias Jurídicas y Sociales, 2019.


Pseudociencia: Psicoanálisis*

  Jimena Sofia Andrade Hinostroza, jimena.sofia.andrade@gmail.com Lesly Lucía Nina Llanos, lesly.nina@unmsm.edu.pe  Christian Diego Quispe S...